domingo, 21 de febrero de 2010

Los Kaminantes

Boletín Informativo del Centro de Estudios Kaminantes del Sol

‘AÑO DEL ENCUENTRO CON EL SER’.
Febrero de 2010


La Naturaleza
by Eckhart Tolle

Dependemos de la naturaleza no solo para nuestra supervivencia física. También necesitamos a la naturaleza para que nos enseñe el camino a casa, el camino de salida de la prisión de nuestras mentes. Nos hemos perdido en el hacer, en el pensar, en el recordar, en el anticipar: estamos perdidos en un complejo laberinto, en un mundo de problemas.

Hemos olvidado lo que las rocas, las plantas y los animales todavía saben. Nos hemos olvidado de ser: de ser nosotros mismos, de estar en silencio, de estar donde esta la vida: Aquí y Ahora.

Cuando diriges tu atención hacia algo que ha venido a la existencia sin la intervención humana, sales de la prisión del pensamiento conceptual y, en cierta medida, participas del estado de conexión con el Ser en el que todavía existe todo lo natural. Llevar tu atención a una piedra, a un árbol o a un animal no significa pensar en ellos, sino simplemente percibirlos darte cuenta de ellos. Entonces se te transmite algo de su esencia. Puedes sentir lo aquietado que esta y, sintiéndolo, surge en ti esa misma quietud. Sientes lo profundamente que descansa en el Ser, completamente unificado con lo que es y con donde esta. Al darte cuenta de ello, tú también entras en un lugar de profundo reposo dentro de ti mismo.

Cuando camines o descanses en la naturaleza, honra ese reino permaneciendo allí plenamente. Serénate. Mira. Escucha. Observa como cada planta y animal son completamente ellos mismos. A diferencia de los humanos, no están divididos en dos. No viven a través de imagines mentales de sí mismos, y por eso no tienen que preocuparse de proteger y potenciar esas imagines. El ciervo es el mismo. El narciso es el mismo.

Todas las cosas naturales, además de estar unificadas consigo mismas, están unificadas con la totalidad. No se han apartado del entramado de la totalidad reclamando una existencia separada: “yo”, el gran creador de conflictos.

Percibe los múltiples sonidos sutiles de la naturaleza; el susurro de las hojas al viento, la caída de las gotas de lluvia, el zumbido de un insecto, la primera canción del pájaro al amanecer. Entrégate completamente al acto de escuchar. Más allá de los sonidos, hay algo mayor: una sacralidad que no puede ser comprendida a través del pensamiento.

Tú no creaste tu cuerpo, y tampoco eres capaz de controlar las funciones corporales. En tu cuerpo opera una inteligencia mayor que la mente humana. Es la misma inteligencia que lo sustenta todo en la naturaleza. Para acercarte al máximo a esa inteligencia, sé consciente de tu propio campo energético interno, siente la vida, la presencia que anima el organismo.

La alegría y las ganas de jugar de un perro, su amor incondicional y su disposición a celebrar la vida en cualquier momento suelen contrastar agudamente con el estado interno del dueño del perro: deprimido, ansioso, cargado de problemas, perdido en el pensamiento, ausente del único momento y lugar que existen: el Aquí y el Ahora. Uno se pregunta: ¿viviendo con esa persona? ¿Cómo consigue el perro mantenerse tan sano, tan alegre?

Cuando percibes la naturaleza sola a través de la mente, del pensamiento, no puedes sentir su plenitud de vida, su ser. Solo, ves la forma y no eres consciente de la vida que la anima, del misterio sagrado. El pensamiento reduce la naturaleza a un bien de consumo, a un medio de conseguir beneficios, conocimiento, o algún otro propósito práctico. El antiguo bosque se convierte en Madera: el pájaro, en un proyecto de investigación; la Montaña, en el emplazamiento de una mina o en algo por conquistar.

Cuando percibas la naturaleza, permite que haya espacios sin pensamiento, sin mente. Cuando te acerques a la naturaleza de este modo, ella te responderá y participara en la evolución de la conciencia humana y planetaria.

Nota lo presente que esta la flor, lo rendida que esta a la vida.

La planta que tienes en casa, ¿la has mirado detenidamente alguna vez? ¿Has permitido que ese ser familiar pero misterioso que llamamos planta te enseñe sus secretos? ¿Te has dado cuenta de lo pacifica que es, de que esta rodeada de un campo de quietud? En el momento en que te das cuenta de la quietud y de la paz que emana, esa planta se convierte en tu maestra.

Observa un animal, una flor, un árbol, y mira como descansan en el Ser. Cada uno de ellos es el mismo. Tiene una enorme dignidad, inocencia, santidad. Sin embargo, para poder ver esto, tienes que ir más allá del hábito mental de nombrar y etiquetar. En el momento en que miras más allá de las etiquetas mentales, sientes la dimensión inefable de la naturaleza, que no puede ser comprendida el pensamiento ni percibida por los sentidos. Es una armonía, una sacralidad que, además de compenetrar la totalidad de la naturaleza, esta dentro de ti.

El aire que respires es natural, como el propio proceso de respirar. Dirige la atención a tu respiración y date cuenta de que no eres tu quien respira. La respiración es natural. Si tuvieras que acordarte de respirar, pronto morirías, y si intentaras dejar de respirar, la naturaleza prevalecería.

Reconecta con la naturaleza del modo más intimo e interno percibiendo tu propia respiración y aprendiendo a mantener tu atención en ella. Esta es una práctica muy curativa y energizante. Produce un cambio de conciencia que te permite pasar del mundo conceptual del pensamiento al ramo de la conciencia incondicionada.

Necesitas que la naturaleza te enseñe y te ayude a reconectar con tu Ser. Pero tú no eres el único necesitado, ella también te necesita a ti. No estás separado de la naturaleza. Todos somos parte de la Vida Una que se manifiesta en incontables formas en todo el universo, formas que están, todas ellas, completamente interconectadas. Cuando reconoces la santidad, la belleza, la increíble quietud y dignidad en las que una flor o un árbol existen, tú añades algo a esa flor o a ese árbol. A través de tu reconocimiento, de tu conciencia, la naturaleza llega a conocerse a si misma. Alcanza a conocer su propia belleza y sacralidad a través de ti!

Un gran espacio silencioso contiene en su abrazo la totalidad del mundo natural. Y también te contiene a ti. Solo mediante la quietud interior tienes acceso al reino de quietud en el que habitan las rocas, las plantas y los animales. Solo cuando tu mente ruidosa se queda en silencio puedes conectar profundamente con la naturaleza y sanar la separación creada por el exceso de pensamiento.

Pensar es una etapa en la evolución de la vida. La naturaleza existe en una quietud inocente que es anterior a la aparición del pensamiento. El árbol, la flor, el pájaro o la roca no son conscientes de su propia belleza y santidad. Cuando los seres humanos se aquietan, van más allá del pensamiento. La quietud que esta más allá del pensamiento contiene una dimensión añadida de conocimiento, de conciencia.

La naturaleza puede llevarte a la quietud. Ese es su regalo para ti. Cuando percibes la naturaleza y te unes a ella en el campo de quietud, este se llena de tu conciencia. Ese es tu regalo a la naturaleza. A través de ti, la naturaleza toma conciencia de sí misma. Es como si la naturaleza te hubiera estado esperando durante millones de años.

Sócrates en el mercado

Al filósofo Sócrates, que causó una verdadera revolución en el pensamiento del hombre (y por ello fue condenado a muerte), se lo veía siempre paseando por el mercado principal de la ciudad.
Un día, uno de sus discípulos le preguntó:

“Maestro, hemos aprendido con usted que todo sabio lleva una vida simple. Pero usted no tiene ni siquiera un par de zapatos.”

“Correcto”, respondió Sócrates.

El discípulo continuó: “Sin embargo, todos los días lo vemos en el mercado principal, admirando las mercancías. ¿Podríamos juntar algún dinero para que pueda comprarse algo?”

“Tengo todo lo que deseo”, respondió Sócrates. “¡Pero me encanta ir al mercad para descubrir que sigo siendo completamente feliz sin todo ese amontonamiento de cosas.

Ni bueno ni malo…

Si quieres reclamar tu infinito poder querrás ir más allá de las rígidas definiciones del ego. Y, afrontémoslo, el ego es auto indulgente, ¿verdad? quiere que todo sea perfecto, quiere que seas reconocido, que la vida esté garantizada, quiere que todo sea confortable, que le paguen más de lo que vale. Quiere un montón de cosas que no son razonables.

Para ser libre y activar el Infinito Ser en ti, tiene que estar de acuerdo con abandonar el dogma del ego por un punto de vista más fluido y abierto. De otro modo, estarás perpetuamente atascado en la agonía del ego.

Lo primero es, al menos, tomar una posición neutral, dándose cuenta de que las circunstancias no son ni buenas ni malas. Las personas que te vuelven loco no son ni buenos, ni malos. Tus circunstancias puede que no sean confortables pero no son ni buenas ni malas. Solamente SON. Incluso si fueran desagradables, desde la definición del Ser Infinito, todo es parte de tu aprendizaje, de tu desafío. Es parte de estar aquí.

Tienes que aceptar que eres tú el que crea la mayor parte de tu realidad y tu destino. Parte de tu destino fue escrito cuando viniste aquí, en tu código genético y herencia tribal, y luego modelado por tu educación. Pero la mayoría de ello puede ser cambiado, adaptado y modificado para mejor. Así que interiorizando la fuerza de DIOS, empiezas a entender que puedes manifestarla fuera, que puedes dirigir la fuerza del espíritu en la dirección que quieras, para cambiar tu vida para mejor.

Stuart Wilde - 33 pasos para reclamar tu poder interior.


ILUSIONES

1. Vino al mundo un Maestro, nacido en la tierra santa de Indiana de Indiana, criado en las colinas místicas situadas al este de Fort Wayne.
2. El Maestro aprendió lo que concernía a este mundo en las escuelas públicas de Indiana y luego, cuando creció, en su oficio de mecánico de automóviles.
3. Pero el Maestro traía consigo los conocimientos de otras tierras y otras escuelas, de otras vidas que había vivido. Los recordaba, y presto que los recordaba adquirió sabiduría y fuerza, y la gente descubrió su fortaleza, y acudió a él en busca de consejo.
4. El Maestro creía que disfrutaba de la facultad de ayudarse a sí mismo y de ayudar a toda la humanidad, y puesto que lo creía, así fue, de modo que otros vieron su poder y acudieron a él para que les curase de sus tribulaciones y sus muchas enfermedades.
5. El Maestro creía que es bueno que todo hombre se vea a sí mismo como hijo de Dios, y puesto que lo creía, así fue, y los talleres y los garajes donde trabajaba se poblaron y atestaron con quienes buscaban su sabiduría y el contacto de su mano, y las calles circundantes con quienes sólo anhelaban que su sombra pasajera se proyectara sobre ellos y cambiara sus vidas.
6. Sucedió, en razón de las multitudes, que varios capataces y jefes de talleres le ordenaron al Maestro que dejara sus herramientas y siguiera su camino, porque el apiñamiento era tal que ni él ni los otros mecánicos tenían espacio para trabajar en la reparación de los automóviles.
7. Se internó, pues, en la campiña, y sus seguidores empezaron a llamarlo Mesías, y hacedor de milagros; y puesto que lo creían, así fue.
8. Si estallaba una tormenta mientras él hablaba, ni una sola gota de lluvia tocaba la cabeza de uno de sus oyentes, y quienes estaban en el fondo de la multitud, escuchaban sus palabras con tanta nitidez como los primeros, aunque en el cielo retumbaran rayos y truenos. Y siempre les hablaba en parábolas.
9. Y les dijo: “En cada uno de nosotros reside el poder de prestar consentimiento a la salud y a la enfermedad, a las riquezas y a la pobreza, a la libertad y a la esclavitud. Somos nosotros quienes las domeñamos y no otro.”
10. Un obrero habló y dijo: “Es fácil para ti, Maestro, porque a ti te guían y a nosotros no, y no necesitas trabajar como trabajamos nosotros. En este mundo el hombre debe trabajar para ganarse la vida.”
11. El Maestro respondió y dijo: “Una vez vivía un pueblo en el lecho de un gran río cristalino.
12. “La corriente del río se deslizaba silenciosamente sobre todos sus habitantes: jóvenes y ancianos, ricos y pobres, buenos y malos, y la corriente seguía su camino, ajena a todo lo que no fuera su propia esencia de cristal.
13. “Cada criatura se aferraba como podía a las ramitas y rocas del lecho del río, porque su modo de vida consistía en aferrarse y porque desde la cuna todos habían aprendido a resistir la corriente.
14. “Pero al fin una criatura dijo: ‘Estoy harta de asirme. Aunque no lo veo con mis ojos, confío en que la corriente sepa hacia dónde va. Me soltaré y dejaré que me lleve a donde quiera. Si continúo inmovilizada, me moriré de hastío’.
15. “Las otras criaturas rieron y exclamaron: ‘¡Necia! ¡Suéltate, y la corriente que veneras te arrojará, revolcada y hecha pedazos contra las rocas, y morirás más rápidamente que de hastío!’
16. “Pero la que había hablado en primer término no les hizo caso, y después de inhalar profundamente se soltó; inmediatamente la corriente la revolcó y la lanzó contra las rocas.
17. “Mas la criatura se empecinó en no volver a aferrarse, y entonces la corriente la alzó del fondo y ella no volvió a magullarse ni a lastimarse.
18. “Y las criaturas que se hallaban aguas abajo, que no la conocían, clamaron: ‘¡Ved un milagro!
¡Una criatura como nosotras, y sin embargo vuela! ¡Ved al Mesías, que ha venido a salvarnos a todas!’
19. “Y la que había sido arrastrada por la corriente respondió: ‘No soy más mesías que vosotras. El río se complace en alzarnos, con la condición de que nos atrevamos a soltarnos. Nuestra verdadera tarea en este viaje, esta aventura.’
20. “Pero seguían gritando, aún más alto: ‘¡Salvador!, sin dejar de aferrarse a las rocas. Y cuando volvieron a levantar la vista, había desaparecido, y se quedaron solas, tejiendo leyendas acerca de un Salvador.”
21. Y sucedió que cuando vio que la multitud crecía día a día, más hacinada y apretada y enfervorizada que nunca, y cuando vio que los hombres le urgían para que les alimentara con sus milagros, para que aprendiera por ellos y viviera sus vidas, se sintió afligido, y ese día subió solo a la cima de un monte solitario y allí oró.
22. Y dijo en el fondo de su alma: “Será un Portento Infinito, si esa es tu voluntad, que apartes de mí este cáliz, que me ahorres esta tarea imposible. No puedo vivir las vidas de los demás, y sin embargo diez mil personas me lo suplican. Lamento haber permitido que sucediera todo esto. Si esa es tu voluntad, autorízame a volver a mis motores y a mis herramientas, y a vivir como los otros hombres.”
23. Y una voz le habló en las alturas, una voz que no era ni masculina ni femenina, poderosa ni suave, sino infinitamente bondadosa. Y la voz le dijo: “No se hará mi voluntad, sino la tuya. Porque lo que tú deseas es lo que yo deseo de ti. Sigue tu camino como los otros hombres, y que seas feliz en la Tierra.”
24. Al escucharla, el Maestro se regocijó, y dio las gracias, y bajó de la cima del monte tarareando una cancioncilla popular entre los mecánicos. Y cuando la multitud le urgió con sus penas, y le imploró que la curara y aprendiera por ella y la alimentara incesantemente con su sabiduría y le entretuviera con sus milagros, él le sonrió y le dijo apaciblemente: “Renuncio.”
25. Por un momento, la muchedumbre quedó muda de asombro.
26. Y él continuó: “Si un hombre le dijera a Dios que su mayor deseo consistía en ayudar al mundo atormentado, a cualquier precio, y Dios le contestara y le explicara lo debía hacer ¿tendría el hombre que obedecer?
27. “¡Claro, Maestro!”, clamó la multitud. “¡Si Dios se lo pide deberá soportar complacido las torturas del mismísimo infierno!”
28. “¿Cualesquiera que sean esas torturas, y por ardua que sea la tarea?”
29. “Deberá enorgullecerse de ser ahorcado, deleitarse de ser clavado a un árbol y quemado, si eso es lo que Dios le ha pedido”, contestó la muchedumbre.
30. “Y qué haríais –preguntó el Maestro a la concurrencia- si Dios os hablara directamente a la cara y os dijera:

‘OS ORDENO QUE SEÁIS FELICES EN EL MUNDO, MIENTRAS VIVÁIS’

¿Qué haríais entonces?

31. La multitud permaneció callada. Y no se oyó una voz, un ruido, entre las colinas ni en los valles donde estaba congregada.
32. Y el Maestro dijo, dirigiéndose al silencio: “En el sendero de nuestra felicidad encontraremos la sabiduría para la que hemos elegido esta vida. Esto es lo que he aprendido hoy, y opto por dejaros ahora para que transitéis por vuestro propio camino, como deseáis.”
33. Y marchó entre las multitudes y las dejó, y retornó al mundo cotidiano de los hombres y las máquinas.

REFLEXIÓN:
UN JUEGO QUE VA A TERMINAR

Oh, amigo:


El tiempo camina hacia ti para buscarte nuevos planos de la realidad. Tu ego y tu nombre están en un juego que va a terminar. Estás poniéndote enfrente de la Luz Clara. Estás experimentando en esta realidad.
En este momento conoce por ti mismo y habita en este estado. Lo que se llama muerte del ego está viniendo hacia ti.

Recuerda: Esta es la hora de la muerte y renacimiento. Aprovecha de esta muerte temporal para obtener el perfecto estado: Ilumínate.
Concentrado en la unidad de todos los seres vivientes. Mantenido sobre la Luz Clara.
Úsalo para alcanzar el entendimiento y el amor.
Si tú no puedes mantener la felicidad de la iluminación y si estás deslizándote dentro del contacto del mundo exterior.

Recuerda: Las alucinaciones que puedes experimentar ahora, las visiones e introspecciones te enseñarán mucho sobre ti mismo y el mundo. El velo de la rutinaria percepción será cambiado en tus ojos.

Recuerda la unidad de todas las cosas vivientes.
Recuerda la gloria de la luz clara.
Déjate guiar a través de tu nueva vida que viene.
Déjate guiar a través de las visiones de esta experiencia. Si te sientes confuso, invoca la memoria de tus amigos y de tus maestros. Trata de alcanzar y conservar la experiencia de la luz clara.

Recuerda: La luz es la energía vital. La llama sin fin de la vida.Un ondulante y siempre cambiante torbellino de color puede apoderarse de tu visión. Esta es la incesante transformación de la energía. El proceso vital. No temas. Entrégate a él. Únete. Forma parte de ti. Tú eres parte de él.

Recuerda también: Más allá de la continua y fluyente electricidad de la vida es la última realidad. El movimiento es el fuego de vida desde el cual todo viene. Únete. Forma parte de ti.

El intelecto brillando, lleno de felicidad y silencioso. Este es el estado de perfecta iluminación. Tu propia consciencia, brillando, vacía e inseparable del gran cuerpo resplandeciente, no tiene nacimiento, ni muerte.

Libro Tibetano de los muertos - (Primer Bardo) - Atribuido a Padmasambhava

EL VALIOSO TIEMPO DE LOS MADUROS
Mensaje de Mario de Andrade
(Poeta, novelista, ensayista y musicólogo brasileño)

“Conté mis años y descubrí, que tengo menos tiempo para vivir de aquí en adelante, que el que viví hasta ahora....

Me siento como aquel chico que ganó un paquete de golosinas: las primeras las comió con agrado, pero, cuando percibió que quedaban pocas, comenzó a saborearlas profundamente.

Ya no tengo tiempo para reuniones interminables, donde se discuten estatutos, normas, procedimientos
y reglamentos internos, sabiendo que no se va a lograr nada..
Ya no tengo tiempo para soportar absurdas personas que, a pesar de su edad cronológica, no han crecido.
Ya no tengo tiempo para lidiar con mediocridades.
No quiero estar en reuniones donde desfilan egos inflados. No tolero a maniobreros y ventajeros.
Me molestan los envidiosos, que tratan de desacreditar a los más capaces, para apropiarse de sus lugares, talentos y logros. Detesto, si soy testigo, de los defectos que genera la lucha por un majestuoso cargo. Las personas no discuten contenidos, apenas los títulos. Mi tiempo es escaso como para discutir títulos.
Quiero la esencia, mi alma tiene prisa....
Sin muchas golosinas en el paquete...
Quiero vivir al lado de gente humana, muy humana. Que sepa reír, de sus errores. Que no se envanezca, con sus triunfos. Que no se considere electa, antes de hora. Que no huya, de sus responsabilidades. Que defienda, la dignidad humana. Y que desee tan sólo andar del lado de la verdad y la honradez. Lo esencial es lo que hace que la vida valga la pena. Quiero rodearme de gente, que sepa tocar el corazón de las personas….
Gente a quien los golpes duros de la vida, le enseñó a crecer con toques suaves en el alma.
Sí… tengo prisa… por vivir con la intensidad, que sólo la madurez puede dar.
Pretendo no desperdiciar parte alguna de las golosinas que me quedan… Estoy seguro que serán más exquisitas, que las que hasta ahora he comido.
Mi meta es llegar al final satisfecho y en paz con mis seres queridos y con mi conciencia.
Espero que la tuya sea la misma, porque de cualquier manera llegarás…"

¡Yo elijo estar loco!
El mundo ha conocido locos tan hermosos…

De hecho, todos los grandes hombres del mundo han sido locos, "locos ante los ojos de la masa". Su locura era expresada porque no eran desgraciados, no sufrían de ansiedad, no temían a la muerte, no se preocupaban por trivialidades, se dejaban fluir, aceptaban sin forzar situaciones. Vivían cada momento con plenitud, totalidad e intensidad, y a causa de esta totalidad e intensidad, su vida se convirtió en una hermosa flor, estaban llenos de fragancia, amor, vida, risa, alegría sana.

Pero esto hiere a millones de personas que no pueden aceptar la idea de que hayas conseguido algo que ellos no han logrado, e intentarán destruir tu danza, tu serenidad, tu fluidez, arrebatarte tu alegría, para que así, puedas volver al rebaño. Uno tiene que armarse de valor, y si la gente dice que estás loco, disfruta de la idea. Diles: "Tienes razón; en este mundo, sólo la gente loca puede ser feliz, libre, plena.

Yo he elegido la locura con alegría, música y danza, y la gran mayoría han elegido la “cordura” con infelicidad, estrés y angustia, así que te puedo decir con honradez, que nuestras elecciones son totalmente y radicalmente diferentes. Tu responsabilidad es solo hacia tu propio ser, tu causa es tu efecto en el eterno ahora, tu y solo tu eres la causa de tus sinsabores, no necesitas ir y gritarle al vecino que el es el culpable de tu tristeza, eso es cobardía, pues nadie es culpable de tus emociones, solo tu, y hasta que dejes de buscar culpables y seas honesto contigo mismo en tu soledad, apenas estarás iniciando el regreso a casa, reconociendo tu verdadero camino, que es tu búsqueda interna y nunca externa, pues te han enseñado a buscar afuera, lo que tienes dentro, pues eres un ser divino y hermoso, que lleva la simiente de Dios en tu interior, pero te lo has negado, no te lo has permitido creértelo, te han enseñado que Dios esta en los “cielos”, cuando se encuentra dentro de ti, precisamente ahí, en tu bello corazón, y en cada átomo de tu cuerpo vibra la Esencia Divina del Creador.

No vayas en contra de tu ser porque es cometer un suicidio, es destruirte a ti mismo, y créeme que hablo en serio, con sinceridad, pues ir en contra tuya, es ir en contra de Dios, e ir en contra de Dios es ir en contra de sus Cualidades, y tu bien sabes cuales son esas cualidades de Dios: La Armonía, la Igualdad, la Compasión, la Fluidez, en una palabra, el Amor por Todo y para con Todos, así, sencillo, sin complicaciones ni cursos, ni enseñanzas místicas, ni esotéricas, pues el lenguaje de Dios es simple: Ámate mucho, ámate sin medida, y estarás por añadidura, amando a los demás, sin pedir nada a cambio, solo fluyendo en la alegría del amor al dar sin que te pidan, y sabes que, esto en exponencial, es física quántica, pues la Energía del Amor es tan fuerte, que entre mas la das, mas te llega, mas llena tu cuerpo, tu mente, tu Alma y tu corazón, y no hagas excepciones, no veas colores de piel, credos, lenguajes ni formas físicas, solo ama sin medida, claro al principio batallaras, pero con el diario vivir y en la practica, lo dejaras salir, así, como algo natural, y sabes, te gustara, le agarraras sabor al Amor, y lo mejor, te estarás sanando tu mismo, pues no existe en el Universo, medicina mejor, que la Frecuencia Altísima de Luz, del Amor.

Entonces, ¿verdad que es Hermoso, ser un Loco?

Y cuando partas, cuando te vayas, todas sus opiniones quedarán atrás; solo te llevarás contigo, tus sentimientos originales, tus experiencias auténticas de tu Alma, incluso mas allá de la muerte. Ni siquiera ella puede quitarte tu danza, tu armonía, tu fluidez, tus lagrimas de alegría, la pureza de tu soledad, tu silencio interno, tu Luz propia, en una palabra, Tu Éxtasis, pues eres Esencia Divina, eres parte del Todo, y el Dios es el Todo, por ello ¡tu eres un Dios!, vivenciando una experiencia en la dualidad, en la densidad, en la materia.
Lo que la muerte no puede quitarte es el único y verdadero tesoro que cada ser humano llevamos dentro desde nuestro nacimiento Espiritual, es tu Cristo Interno, tu Esencia Divina, tu conexión perpetua con Dios.- Y lo que cualquiera si te puede quitar, no es ningún tesoro pues carece de valor espiritual, pues pertenece a la dualidad, a lo perecedero, a lo superfluo, a la vanidad, a lo superficial, pues es parte de tu idolatría, de tu egolatría, eso es tu mundo de plástico, decadente, egoico, donde vives de afuera, de ilusiones vanas, eso es lo único que te pueden quitar, pues no tiene sustento y se desmorona rápidamente, pues en eso hay sufrimiento emocional, por la perdida de tu estatus social, de tus casas, de tus autos, de tu ropaje, de tu calzado de marca, cuando eso se te quita tu mente y ego sufren, te sientes morir.

Cuida y protege aquellas cualidades Divinas que te han permitido conectarte con tu Ser Interno, con tu Alma, con Dios, esas cualidades que traspasan la muerte, a las cuales el tiempo no les hace nada pues son intemporales, esas que puedas llevar contigo a tu Morada, en tu Retorno a Casa, cuando la muerte destruya tu cuerpo físico, tu mente lógica y tu personalidad egoica, pues estas si son perecederas.

Porque esas cualidades son tu Único Tesoro Verdadero, ese sin tiempo ni espacio físico, ese es el Tesoro que llevaras contigo en la inmortalidad de tu Alma, en tu conexión con Dios, pues son los únicos valores reales y solo los Grandes de Corazón que los alcanzan, son los que verdaderamente VIVEN para siempre, son los Inmortales… los demás, esos seres humanos que atesoran las cosas de su dualidad, como dinero, casas, autos, ropa y estatus social, económico y religioso… ellos, solo fingen vivir… pues no se han dado cuenta que son muertos en vida, pues están desconectados de su Esencia y solo arrastran su vanidad y egolatría por doquier.

Por eso soy un Loco, un Loco Libre, feliz, alegre, sin falsos prejuicios, sin poses malsanas, sin estatus de suciedad, sin caretas, sin cadenas, sin amarres, sin pretensiones banales y superfluas, solo fluyo en el ahora… y cuando mi Ego quiere tomar el control de mi mente, lo acallo de inmediato, haciéndole saber que él esta bajo las ordenes de mi Corazón, diciéndole al oído muy dulcemente:

Cualquier Tesoro que tu Vanidad me ofrezca, solo son pedazos apolillados y podridos que pertenecen al Cesar y con el se quedan aquí… lo otro, lo que en verdad tiene valor Eterno, lo Divino, pertenece a Dios y con El quiero nuevamente Re Encontrarme, por ello, solo busco la Perfección de mi Alma y de mi Espíritu, por medio de mi Corazón…

Por eso, cuando te griten Loco, agradece desde tu Alma el adjetivo, y entiende, comprende y disculpa la nula percepción, incomprensión y sufrimiento de tu interlocutor… porque el también quisiera ser como tu, ser un Loco, pero sus paradigmas sociales, religiosos y familiares lo tienen encadenado de por vida… y no eres tu quien lo puede liberar.

Tu Luz Interior
http://www.tuluzinterior.com
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