Los Kaminantes
Boletín Especial de Navidad
Diciembre de 2009
REGALA a tu enemigo, el perdón. A tu oponente, la tolerancia.
A tu amigo, el corazón. A tus clientes, el servicio.
A tu prójimo, el amor. A los niños, el buen ejemplo.
A ti mismo, el respeto. A Dios, la vida.
Autor Desconocido
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MENSAJE DE NAVIDAD
Como decía Jacobo Morales en su programa: ‘Todo el Año es Navidad’. No obstante, celebrar particularmente durante este periodo la Navidad, nos ayuda de alguna manera a recordar el mensaje principal que nos trajo el Maestro Jesús: humildad, unidad, compartir, dar, alegría, perdón, gratitud, recogimiento, servir, y sobre todo amar. Todas estos mensajes que se asocian con la palabra Navidad, nos revelan algo que se expresa en todas las facetas de nuestra vida diaria, en nuestra relación con los demás y con todo lo que nos rodea. Es parte integral de la evolución de la conciencia.
Debemos cuidar que el verdadero mensaje de la Navidad, que es de carácter espiritual, no se escape de nuestras vidas, al quedar atrapados en el consumismo y desenfreno de las fiestas. Este periodo del año es una oportunidad para reflexionar sobre el Amor de Dios. Sobre nuestra responsabilidad hacia la Madre Tierra, hacia nuestros animales y hacia nuestros hermanos humanos. Es un recordatorio de nuestra misión de Amor.
Aprovechemos la oportunidad para agradecer a la Madre Tierra sus bendiciones, sus presentes, la vida. Enviándole nuestras energías de gratitud podemos cambiar la vibración del Planeta y sanar. Por lo que el mejor regalo que podemos dar es un ‘TE QUIERO’, ‘TE AMO’, ‘TE PERDONO’, ‘PERDONAME’, ‘COMO TE PUEDO AYUDAR’, UN ABRAZO, etc. Y lo mejor de todo es que no cuesta nada.
Que el Espíritu de la Navidad inunde sus corazones durante todo el año, permitiendo que lo mejor de cada uno aflore y podamos construir unidos un mundo de Paz y Fraternidad, de Amor y Luz.
NRV.
SIMBOLOGÍA ESOTÉRICA:
Sobre el Simbolismo de la Navidad
Este es un evento maravilloso sobre el cual hay que meditar profundamente, ya que es cada vez menos comprendido, con el materialismo actual, la navidad se ha convertido en una fiesta sin trascendencia.
El sol físico no es más que una representación del Sol Espiritual, del Cristo Sol. Cuando los antiguos adoraban al sol, cuando le rendían culto, no se dirigían propiamente al sol físico, si no al Sol de la Media Noche, al Cristo Sol.
Incuestionablemente es el Cristo Sol quien debe guiarnos en los mundos superiores de conciencia cósmica. Todo místico que aprende a trabajar fuera del vehículo físico a voluntad, es guiado por el Sol de la Media Noche, por el Cristo Sol. Es él quien guía al iniciado, quien lo orienta, quien indica lo que debemos y lo que no debemos hacer. Estoy hablando, en el sentido esotérico más profundo.
Así como el sol físico avanza hacia el norte para dar vida a toda la creación, así también el Sol de la Media Noche (el sol espiritual, el Cristo Sol) nos da vida si aprendemos a cumplir sus mandamientos. En las Sagradas Escrituras, obviamente se habla del acontecimiento solar y esto hay que saberlo leer entre líneas. Cada año en el Macrocosmos, se vive todo el drama del Cristo Sol. Reflexionemos en todo esto. Conviene estudiar lo que es ciertamente el drama del Cristo Cósmico; es necesario que nazca también en nosotros el Cristo Sol.
En las sagradas escrituras se habla claramente de BELEM y de un establo donde el cristo nace. Ese establo está dentro de nosotros mismos, aquí y ahora. Precisamente en ese establo interior moran los animales del deseo, todos esos yoes pasionarios que cargamos en nuestra psiquis.
Belem es un nombre esotérico. En los tiempos en que Jesús vino al mundo, la aldea de Belem no existía. De manera que eso es completamente simbólico. Bel es una raíz caldea que significa TORRE DE FUEGO. Cuando el iniciado trabaja con el fuego sagrado, cuando elimina de su naturaleza íntima los agregados psíquicos o defectos psicológicos, indubitablemente ha de pasar por la INICIACIÓN VENUSTA. El descenso del Cristo al corazón del hombre es un acontecimiento cósmico y humano de gran trascendencia que corresponde, en verdad, con la INICIACIÓN VENUSTA.
Desafortunadamente no se ha entendido lo que es el cristo. Muchos suponen que el Cristo fue exclusivamente Jesús de Nazareth, pero están equivocados. Jesús de Nazareth como hombre (o mejor dicho, Jeshua Ben Pandirá como hombre), recibió la iniciación Venusta, encarnó al Cristo, pero no solo él ha recibido tal Iniciación. Hermes Trimegistro, el tres veces grande Dios Ibis de Thot, También encarnó al Cristo. Juan el Bautista, a quien muchos consideraban como el CHRISTUS, como el UNGIDO, También encarnó ese Principio Crístico Universal.
Debemos entender que el Cristo no es un sujeto, no es una persona. El cristo está más allá de la Personalidad, del YO y de la Individualidad. El cristo en esoterismo auténtico, es el LOGOS SOLAR, representado por el Sol físico. Ahora comprenderemos por que los Incas, los Nahuatl, los Egipcios, etc. Rendían culto al Cristo Sol (no se trata de una adoración al Sol físico, sino a lo que se oculta detrás de ese simbolismo). Obviamente se adoraba al LOGOS SOLAR, al segundo Logos.
Inútilmente habría nacido Jesús en Belem, si no naciera también en nuestro corazón. Inútilmente habría muerto y resucitado allá, en la Tierra Santa, si no muere y resucita también en nosotros (esa es la naturaleza del SALVADOR-SALVANDUS). El Cristo íntimo debe salvarnos, pero salvarnos desde adentro. Quienes aguardan la venida de un Jesús de Nazareth para un futuro cercano, están equivocados. El Cristo debe venir ahora, desde adentro. La segunda venida del Señor es desde adentro, desde el fondo mismo de la Conciencia.
Sólo el Cristo íntimo puede darnos vida y vida en abundancia, debemos pensar en el Cristo Interior.
Todo el simbolismo relacionado con el nacimiento de Jesús, es alquimista y Cabalista. Se dice que tres Reyes Magos vinieron a adorarle, guiados por una estrella. ¿Cuál es esa estrella y quiénes eran esos Reyes Magos? Yo les digo a ustedes que esa estrella no es otra que la del SELLO DE SALOMÓN, la estrella de seis puntas, símbolo del Logos Solar. En cuanto a los tres Reyes Magos, éstos no existieron como personas; son únicamente, el símbolo de los colores del a Gran Obra, es decir de la Piedra Filosofal.
“Mucho se ha hablado sobre el Cristo histórico, mucho se ha hablado sobre Jesús de Nazareth como gran mensajero, pero ha llegado el momento de pensar en el Cristo Intimo”.
“El Cristo es una realidad de instante en instante, de momento en momento. El Cristo Intimo es lo que cuenta. El puede transformarnos totalmente, él adviene a nosotros cuando el Ego muere”.
“El momento es llegado, en que la humanidad aprenda a comprender a fondo el Esoterismo Crístico, Solar. El instante ha llegado en que busquemos al Cristo dentro de nosotros mismos, aquí y ahora”.
(Conferencia dictada por el Venerable Maestro Samael Aun Weor.)
LUZ ABUNDANTE
Al sentir el calor de Tu Luz, amado Padre, me despierto en mente y espíritu. Abro mi mente a Tu sabiduría y a las respuestas que me revelarás en el momento apropiado. Tu espíritu glorioso fluye por mi cuerpo revitalizándome y llenándome de Paz. Al reconocer cada vez más Tu espíritu de paz, la tranquilidad me llena y estoy conciente de la serenidad de tu presencia moradora, sosteniéndome y apoyándome siempre. La Luz guiadora de Dios me envuelve y el espíritu todo proveedor me prospera. Me despierto a Tu espíritu en mi y veo Tu presencia activa en toda la Creación.
Yo Soy Luz, Yo Soy Paz, Yo Soy.
Gracias porque Así Es
LA NAVIDAD ESOTÉRICA
Es indudable que los muchos millones de cristianos por todo el mundo saben que el 25 de diciembre representa la fecha tradicional para la celebración del nacimiento de Jesús. Deben ser muy pocos quizás los que saben que esto no siempre ha sido así. De hecho no llegó a ser una fecha aceptada para las festividades de Navidad sino hasta cerca de mediados del siglo IV DC. En su libro titulado “Cristianismo Esotérico”, la Dra. Annie Besant , quien fuera presidente de la Sociedad Teosófica Internacional por más de un cuarto de siglo hasta 1934, cita a Williamson Gibbons, autor de “El Ocaso y la Caída del Imperio Romano” y a numerosos otros autores con respecto a este interesante tema. De aquí he conseguido los siguientes hechos que debieran ser de interés para todos los que celebran la festividad de la Navidad. En verdad, también otras gentes espirituales que consideran que la Navidad le pertenece únicamente a los cristianos, también podrían sentirse inclinados a celebrar el 25 de diciembre cuando conozcan su verdadero significado e implicaciones.
Al no saber la fecha exacta del nacimiento de Jesús y encontrando que era imposible determinarla, los cristianos de los primeros siglos eligieron cualquier fecha. Se dice que más de un ciento de fechas fueron elegidas por las sectas de la iglesia cristiana – fechas en septiembre y agosto, febrero, marzo, junio y julio fueron elegidas por diferentes grupos en distintos países. Tal vez no era muy importante, pero era mejor que todos celebraran una misma fecha. Fue así que en el año 337 DC, el Papa Julio I, residente en Roma, decidió el 25 de diciembre para que todos los cristianos celebraran el nacimiento de su Salvador y líder Jesucristo. Para ese tiempo, casi la mitad de los habitantes de Asia Menor, Europa y el Norte de África se habían hecho cristianos, en tanto que otros retenían sus antiguas religiones, en especial la de la antigua Grecia. Alrededor de esa época o algo antes, el cristianismo se había convertido en la religión oficial de Imperio Romano, de modo que le convenía a quienes detentaban el poder o lo buscaban, el adoptar esta nueva religión.
Ahora bien, ¿por qué razón se eligió esta fecha del 25 de diciembre por sobre todas las demás posibles? Debe haber habido seguramente una razón de peso, como de hecho la hubo. La razón viene de muchos siglos antes, de hecho desde tiempos inmemoriales, en verdad se remonta a la adoración del Dios Sol o del héroe solar que reencarnaba cada año en esa fecha. Por supuesto que esto se refiere al renacer del sol en el hemisferio norte. Los hombres sabios de los tiempos antiguos, al igual que los que poseen un saber esotérico, creían en la máxima : “Como es arriba, es abajo y como es abajo, es arriba”. Entendían que lo que sucedía abajo en la tierra era, en cierto sentido, una sombra de sucesos más importantes allá arriba. Así como ustedes y yo, al tener cuerpos tridimensionales proyectamos una sombra bidimensional, así los eventos en el multidimensional mundo espiritual superior, proyectan sombras tridimensionales aquí en la tierra. Nos referimos aquí al renacer del sol físico el 25 de diciembre y al renacer paralelo del héroe solar – uno trayendo la luz terrenal y el otro, la Luz espiritual.
A medianoche del 24 de diciembre, conocida como el solsticio de invierno en el hemisferio norte en donde tiene sus raíces nuestra cultura, renacía súbitamente el sol el que parecía estar cerca de abandonar la tierra para siempre, después de haber ido declinando paulatinamente por seis meses. El sol reencarnado se elevaba sobre el horizonte oriental, avanzando por el medio de la constelación de Virgo, situada justo por encima del horizonte. De modo que era en la mañana del 25 de diciembre que el sol renacía a través de una virgen. Este era el gran y maravilloso evento para la tierra aquí abajo. Mas, para el mundo de arriba, había un evento paralelo, aún mayor. Para los sabios entre los antiguos al igual que para los esotéricos modernos, un sol salvador y dador de vida es el cuerpo del espíritu conocido como el Logos. El diccionario nos entrega dos significados para este término – uno es el Hijo de Dios y el otro, la Palabra de Dios. Es el Hijo de Dios, ya sea que se le considere un Mensajero o un Avatar, el que le trae al hombre la sabiduría de Dios en palabras. El recién nacido sol físico es, en un comienzo, un débil infante. Parece luchar en contra de la oscuridad, que es predominante mientras las noches sean más largas que los días, y esta valiente brega del juvenil sol continúa hasta que alcanza la línea del equinoccio de primavera. Cuando la cruza, se dice que es crucificado y se levanta triunfante para hacer madurar el grano y las frutas, trayéndole de esta manera el calor y el sustento a las criaturas de la tierra. Su ascensión dadora de vida hacia los cielos continúa hasta el solsticio de verano en junio, entonces comienza su declinar de seis meses hasta el nuevo solsticio de invierno en diciembre.
El Logos u Hombre_Dios que desciende a la tierra para traer la Luz divina y salvar de esta manera al género humano de la muerte espiritual, tiene muchos paralelos en cuanto a nacimiento y vida con su símbolo – el sol físico. Como primera cosa, siempre e inevitablemente nace de una virgen, así como el sol nace en medio de la virgen cósmica. La madre del Hombre_Dios puede no ser una virgen en el sentido fisiológico, mas siempre lo es en el sentido espiritual. Pensemos en algunas de las que nos son conocidas, la Isis del antiguo Egipto era la madre virgen de Horus, uno de los hombres_dioses que trajeran la luz. Devaki, la madre de Krishna era de una pura naturaleza espiritual virginal y en algunos de los relatos del nacimiento de Krishna, se dice que era una virgen fisiológica. La crónica china del nacimiento de Buda sostiene que su madre, Mayadevi, era una virgen pura. María, la madre de Jesús, era una virgen de acuerdo a los relatos bíblicos, y todas las narraciones la muestran como pura y virginal de corazón. Aquellos de nosotros que fuimos afortunados como para haber conocido a Easwaramma, la madre de nuestro Avatar, Sathya Sai Baba, sabemos que era pura y virginal de corazón. Pareciera ser que ninguna de las santas madres del los hombres_dios tenían algún mal karma que afectara sus cuerpos, al llegar a la tierra a través de sus úteros.
Al saber algo de las vidas de los grandes Avatares de la historia, podemos ver con más facilidad a través de ellas el contínuo paralelismo entre sus vidas y la del sol naciente. Ellos también sufrieron, al comienzo de sus vidas, las amenazas de la oscuridad espiritual a su alrededor. Por supuesto que los Avatares no nacen todos los años como el sol físico, pero reencarnan al final de un año cósmico, cuando la luz espiritual se desvanece y el poder de las tinieblas está cercano a eliminar las últimas trazas de espiritualidad en el corazón de los hombres. Entonces, en la niñez del joven Avatar, continúa el paralelo con el sol. Su vida aún es amenazada por el poder de la tiniebla. Sabemos que las amenazas al joven Krishna por parte de su malvado tío Kamsa estaban allí desde el comienzo mismo de su vida y que continuaron durante su niñez. Sabemos que, cuando supo del nacimiento del niño Jesús, el príncipe de las tinieblas, el Rey Herodes, habiendo oído la profecía que este niño sería una amenaza para su trono, hizo matar a todos los niños varones nacidos en Israel más o menos en la misma fecha, para asegurarse de haber eliminado cualquier amenaza a su poder. Mas un mensajero angélico había prevenido a los padres y estos se llevaron al niño a Egipto en donde vivió hasta que despareciera el peligro que se cernía sobre su vida. También sabemos como las fuerzas de la oscuridad actuaron a través de ciertos aldeanos ignorantes y equivocados, para eliminar al pequeño Sathya Sai por medio de veneno y de fuego.
Mas, ¿se reconoce este interesante y extraño paralelo con la vida del sol también en los muchos héroes solares que han venido durante eras pasadas a ayudarle al género humano? Annie Besant señala que es así y que la similitud en los patrones de sus vidas es demasiado grande como para ser considerada mera coincidencia. Hoy en día, por supuesto, no pensamos en un héroe solar, un salvador, como era llamado, nacido cada año durante el solsticio de invierno, como lo hacían tal vez algunos de los pueblos antiguos. Mas es bastante raro que, en un sentido metafórico, pensemos en que él nace cada Navidad. Como lo señala Rudolph Steiner, en algunos de los villancicos que entonamos, decimos “Cristo ha nacido hoy en la tierra”, “Hoy los ángeles se regocijan y cantan tanto en la tierra como en el cielo”.
Quizás en eras pasadas muchos de los antiguos pueblos celebraban el 25 de diciembre [El solsticio, por supuesto, ya que la fecha de diciembre corresponde recién al calendario Gregoriano, establecido por el Papa Gregorio XIII _1572/1585_ para reemplazar al Juliano por el que se marcaban previamente los meses del año, en tanto que solsticios y equinoccios se calculaban y celebraban prácticamente desde la Edad de Piedra – N. de la T.], no debido a que naciera un nuevo héroe solar, sino para alegrarse por uno nacido en años anteriores. Los pueblos celtas, por ejemplo, solían encender fuegos en las montañas de Escocia y en otros países, para celebrar el solsticio y hacían sonar campanas como señal de regocijo y de gratitud hacia Bael, uno de los antiguos Portadores de Luz. Cuando se convirtieron al cristianismo, los celtas continuaron encendiendo estas fogatas en honor al nuevo salvador y redentor, Jesucristo. ¡Fue muy apropiado el que los líderes cristianos de Roma eligieran esta fecha, en el 337 DC, para celebrar el nacimiento de Jesús! Sin importar en qué fecha hubiera nacido realmente, ¿no era él el grande y más reciente portador de Luz espiritual y, por ende, el Salvador y Redentor del género humano?
Otro de los portadores de Luz o héroes solares de la antigüedad era Dionisos en la antigua Grecia, rebautizado como Baco por los romanos. En la Roma misma, parecía útil y adecuado el que en este día cualquier celebración ritual por parte de los cristianos pasara casi desapercibida y no recibiera ataques de los romanos paganos, que celebraban ruidosamente el nacimiento de Baco, el cual junto con ser un dios solar, era también el dios de los viñedos. Buena parte de la ruidosa celebración y las copiosas libaciones eran muy apropiadas. También los deportes y juegos formaban parte de la celebración romana del nacimiento de Baco. De modo que era seguro para los cristianos el llevar a cabo sus tranquilas reuniones espirituales en ese día. Los cristianos no estaban todavía completamente a salvo de la violencia en la primera mitad del siglo IV DC.
Por lo tanto, los festejos y celebraciones de esta época del año se pueden retrazar hasta los albores del tiempo. Podemos escuchar el tañido de campanas a través de muchos siglos, dándole una dimensión mayor. Junto con esta mayor dimensión en el tiempo, el concepto de Navidad también gana una mayor amplitud. Abarca no solamente el nacimiento de Jesús, sino el de todos los demás portadores de Luz espiritual. Podemos incluirlos a todos, Rama, Krishna, Buda, Sai Baba en sus dos nacimientos (hasta ahora) y a otros a quienes tal vez no conozcamos, en nuestros cánticos de alegría en ese día especial del año, honrado y santificado a lo largo de tantas generaciones de nuestros antepasados y, tal vez por nosotros mismos en anteriores encarnaciones. No necesitamos pertenecer a una denominación cristiana. Ni siquiera tenemos que pensar en nosotros como cristianos para poder abrir nuestros corazones y mentes en unidad con todos nuestros hermanos y hermanas sobre la tierra, y en todo tiempo, y sentir nuestra unicidad con el solo y único Dios, que ha hecho Sus apariciones especialmente compasivas en la tierra, en las múltiples formas y bajo los numerosos nombres que conocemos, y tantos otros de los que nada sabemos.
Sai Baba nos enseña esto al celebrar la Navidad en Prasanthi Nilayam cada año. Y, aunque he pasado la Navidad en muchos países y entre muchas gentes, las pasadas en Prasanthi Nilayam han sido las más espirituales y significativas que jamás haya experimentado. Pensando en la Navidad desde este punto de vista esotérico, nos ayuda a sentir en nuestros corazones espirituales la unidad y el amor en todas las religiones, como Swami nos enseña a entender y aceptar. OM SAI RAM
POR H. MURPHET
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NAVIDAD O LA CELEBRACIÓN DEL
SOLSTICIO DE INVIERNO
Desde épocas ancestrales, los primeros grupos humanos celebraban el solsticio de invierno como la noche del nacimiento de la luz. Fecha en la que las tinieblas eran derrotadas por la luz, que vencía sobre ellas. De este modo daban culto al Sol.
Al decir del historiador de las religiones, E. Roízton Pike, “los persas y los egipcios, los fenicios y los sirios, los griegos y los romanos, los mexicanos y los peruanos, los hindúes y otros pueblos; celebraban en aquel día el parto de la reina de los cielos, la virgen celestial y el nacimiento de su hijo, del Dios Solar. Dionisos o Baco, Mitra o Apolo, Zoroastro u Horus, etc… todos ellos anteriores al Cristo cristiano, Y todos ellos llamados “El Salvador”, y nacidos de una virgen entre el 20 y el 25 de diciembre; esto es: la fecha del solsticio de invierno, también llamada “La puerta de los Dioses”. “El nacimiento de Adonis – continúa el estudioso – se celebraba ese día. Los autores cristianos afirman que las ceremonias paganas tenían lugar en cavernas, entre ellas la cueva de Belén en que nació Cristo.
Los antiguos egipcios fijaban la preñez de Isis, la virgen reina de los cielos, en el mes de marzo y el nacimiento de Horus a fines de diciembre. Los egipcios no sólo adoraban a una madre virgen, sino que representaban a los fieles la efigie de su recién nacido acostado en un pesebre. Osiris fue también hijo de una “virgen santa” y nació el 25 de diciembre. En ese mismo día, según algunas narraciones, nació Buda, que tampoco fue concebido sexualmente, aunque su madre fuera casada”.
También germanos y escandinavos, tuvieron fiestas importantes en esta fecha. Por ejemplo, Frey -–hijo de los dioses vikingos Odín y Friga -, también nació el 25 de diciembre; fecha en que los druidas celebraban su fiesta anual del fuego y en que los romanos conmemoraban el nacimiento del sol – invicto - y el de Mitra, dios solar persa, cuyo culto se había extendido durante la decadencia del imperio.
En fin, naciera cuando naciera Jesús, el llamado Cristo, lo cierto es que milenios antes de su nacimiento ya se celebraba el solsticio de invierno con un significado similar al que la cristiandad De hoy le otorga: El nacimiento de la luz y la victoria sobre las tinieblas.
Una Carta de Navidad
por: "Pablo Pueblo”7 de Dic. 2007
Se enciende la Navidad…
Nuestras casa resplandecen de luces de colores, importadas las unas, nacionales o chinas las otras… queremos que nuestra casa ilumine más que las otras, mas que la casa del hermano que habita adjunto.
¡Me gasté millones un luces! Exclaman unos… estas me las mandó un pariente que tengo en USA, dice el otro, mientras señala con denodado orgullo la fachada de su casa….Imaginamos y construimos variadas formas de luces y colores que sean la admiración o envidia del que las vea, eso es un símbolo de estatus.
Pensamos desde ya en la cena de navidad, en el licor que derrocharemos en año nuevo, en los vestidos y juguetes caros en los que nos gastaremos el dinero que ahorramos todo el año, sacrificando incluso hasta el tratamiento odontológico de nuestros hijos…
Afuera de nuestras puertas la noche cae, el frió arrecia, la oscuridad atrae el miedo… José, Jesús y Maria deambulan cubiertos en harapos, con hambre y frió, sufriendo la impotencia que trae consigo la rabia de no tener ni siguiera un poco de lo que cada uno de nosotros derrochamos con tanta alegría e irresponsabilidad, con tanto orgullo y prepotencia.
Celebramos el nacimiento de un niño que nace en cada niño abandonado, desprotegido, maltratado y lo dejamos solo en el frió de la noche, solo con sus fantasmas…
Celebramos el día de una María presente en cada mujer violada, mal remunerada, sin trabajo, sin protección social, en la prostitución, sin un alimento que preparar en una cocina improvisada la mayor de las veces bajo un puente en un rancho a punto de caerse…. Y la dejamos sola en su pobreza y abandono.
José deambula nuestras calles, las manos en los bolsillos raídos, con un rictus de amargura en su cara, hoy tampoco hubo para llevar a casa, en este diciembre sus hijos tampoco tendrán bengalas ni zapatos o pantalones nuevos, el año que viene igual tampoco irán a la escuela, tendrán que ayudar para el sustento, vendiendo dulces, o distribuyendo droga, o prostituyéndose… nosotros al verlo corremos a cerrar la puerta, hay que tener cuidado puede ser peligroso…. Con tal igual le fue hace 2008 años.
Que importa que Jesús en el niño de la calle no coma, ni goce de nuestras fiestas, o que Maria en la hermana marginada, desplazada o en la pobreza tenga que vender hoy como todas la noches su cuerpo para poder comer mañana o José en el humilde trabajador este todavía u otra vez sin trabajo porque cerraron la fabrica por culpa de la puta globalización…
Que importa, es navidad, gocemos, brindemos, derrochemos, olvidemos… Enero viene pronto… y mediante nuestras oraciones y bendiciones se perdonará el pecado de la gula, de la ostentación, del orgullo, del olvido con que celebramos el día de esa madre que tuvo que huir a lomo de mula a un país lejano para poder criar su hijo, con que celebramos el nacimiento de ese niño que vino a hablarnos de un mundo mejor, de amor y solidaridad y no escuchamos, ni entonces ni ahora.
Recemos, oremos, pidamos perdón…. El próximo año, solidaricemos con el pobre…. el próximo año, ayudemos a los ancianos, el próximo año, construyamos un mundo mejor… el próximo año… por ahora bebamos y comamos, es navidad…
Por ahora tengamos UNA FELIZ NAVIDAD y UN PROPERO AÑO NUEVO, pero que sea de prosperidad en crecimiento interno para que por fin entendamos que lo que le pasa al otro me esta pasando a mi, que la experiencia del otro es mi experiencia, que no existe el otro, que soy yo como humanidad que estoy en la inopia, en la inmunda, desprotegido, explotado, engañado, enfrentado… para que por fin entendamos las palabras que nos vino a enseñar El, a quien celebramos, y entendamos que solo cambiando esta realidad llevamos a la practica eso que El nos enseñó… Ojala que el próximo año creamos menos en Jesús y le creamos mas a Jesús… estamos en mora de hacerlo, desde hace muchos Diciembres…
Perdonen si soy crudo, pero esta realidad esta peor que yo...
El Padre Creador los bendiga.
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