TUS PRIORIDADES
Y LA VIDA ESPIRITUAL
Muchas veces creemos que estudiar libros, asistir a cursos, participar de retiros, etc., es suficiente. Es importante prepararnos, aprender y retirarnos de vez en cuando para reflexionar y compartir trabajos en grupo o en soledad. Todo eso es parte del proceso de aprendizaje y es muy importante. Pero todo eso sería un gran desperdicio de tiempo y energías si no se lleva a la práctica y aplicamos lo que aprendemos, si no tomamos la determinación de estar disponible para el servicio donde se nos requiera, cuando se nos requiera.
Es importante hacer un alto y preguntarte: ¿cómo se desarrolla tu día? Tu día a día. ¿Cómo te desenvuelves con los demás, con tu entorno, contigo mismo? ¿Cómo reaccionas cuando alguien te pide un favor o cuando ves que alguien tiene una necesidad y que tú puedes ayudar? ¿Cómo reaccionas cuando sales a la calle y te enfrentas al caos existente; cuándo surge un problema familiar?
Saca unos minutos para estar contigo mismo y ve a tu corazón para tener un encuentro libre de influencias externas. Mírate, obsérvate, con honestidad, sin trampas, sin juzgarte, sin justificaciones ni razonamientos mentales. Entonces contéstate estas preguntas:
¿Cual es mi prioridad? ¿Tus actos y tus palabras coinciden? ¿Haces lo que predicas? ¿Eres coherente? ¿Cómo es tu vida material? ¿Entiendes lo que es la vida espiritual? ¿Cómo la practicas?
La vida espiritual se vive en cada instante, en toda relación humana, en cada palabra y cada acto, en tu actitud hacia la vida, en tu relación con la Naturaleza y con los animales… En cada momento en que respondes a un llamado al servicio, de forma desinteresada.
Cuando se vive la espiritualidad natural las prioridades no están trastocadas. Se tiene claro cual es el camino, cual es la prioridad en tu vida. Manejas mejor los engaños y manipulaciones del ego, pues estás alerta. No te dejas agobiar demasiado por lo externo, por el caos existente. Tratas de entender y ver cuál es tu actitud, cuál es tu función ahí donde estés, donde la vida te ha llevado y con las personas con las que te ha tocado estar. Se trata de preguntarte: ¿qué tengo que aportar? ¿qué tengo que aprender?
Cuando vives una vida espiritual, no huyes ni escondes tu cabeza en la arena. Tratas de ayudar en todo lo que puedas. Si te aíslas estás evadiendo tu responsabilidad compartida como parte de la humanidad. De eso se trata el sentido de la cooperación. Esa responsabilidad que todos tenemos de aportar al cambio, a crear un mundo mejor. Sabemos que es más fácil alejarse del mundo mientras se pueda. Pero también sabemos que todos tenemos algo que aportar a la creación de esa nueva Tierra, de ese nuevo Ser más espiritual. Todos lo queremos, pero, ¿qué estamos haciendo para lograrlo? ¿O estás esperando que otros lo hagan por ti?
Mientras no entendamos lo que significa vivir la espiritualidad de forma natural, estaremos en tensión, amargados, confundidos, enfermos, solos (aunque tengamos cien personas alrededor), vacíos… Estaremos dando círculos sin sentido.
No podemos dejarle todo a Dios. No podemos ascender mientras no dediquemos nuestra vida al servicio. El servicio de calidad. El que te permite Ser. Y cuando Eres, ya no importa nada más, lo que te corresponda hacer te llegará y lo harás con alegría. Entonces, sabrás que lo que necesites te será dado. Esa es la entrega, esa es la verdadera fe.
Que Dios nos ilumine para que podamos VER lo que nos toca HACER, lo que vinimos a hacer aquí, en este hermoso Planeta Tierra. No lo pospongamos, pues estamos en momentos muy cruciales en nuestra evolución y la del Planeta. Revisemos nuestras prioridades, hagamos los ajustes que se requieran y evitemos que el materialismo que arropa esta sociedad no nos controle a nosotros, que no nos aleje de lo espiritual, de nuestra misión en la vida. Eso ocurre con mucha facilidad y muchas veces no nos damos cuenta.
“Necesitáis desarrollar vuestra luz para tener un
contacto interno verdadero y para ser guiados.”
Trigueirinho
PRIORIDADES
¿Cuáles son tus prioridades en la vida?
Las culturas antiguas dejaron un legado espiritual que muy pocos aún practican. La vida espiritual era lo más importante, era la razón de su existencia. Diariamente se reunían y realizaban cultos y rituales religiosos en tres oportunidades, donde estuvieran, ya fuera en el trabajo o descansando. A las siete horas, a las doce y a las dieciocho horas, oraban, meditaban, con rituales muy simples, pero mensajes profundos y breves, dedicados a los elementos, tras los cuales estaba Inti (DIOS), como causa, origen y sostén de todo. Esa actitud de oración permanente trajo como consecuencia lógica un adelanto extraordinario psico-espiritual que ayudó mucho para el conocimiento y la práctica de la ciencia, el arte y la vida misma.
Una actitud pasiva muy breve, pues la oración activa cubría la acción de todo el día, la actividad, o sea el HACER-SERVICIO. La acción es el único camino del conocimiento hacia la sabiduría, el pensamiento adquiere fuerza en la palabra y ésta tiene vida en la acción. Así ganamos experiencia, y la experiencia nos da autoridad, respeto. Gracias a esta actitud de acción, de entrega y servicio, adquirieron cualidades superiores en todos los campos y despertaron otros sentidos para nosotros aún desconocidos, que les permitieron sensibilizar sus cuerpos físicos, desarrollarse espiritualmente y contactarse con la Esencia que somos: Yo Soy.
Antón Ponce de León Paiva, Cosmogonía Andina
PLEGARIA DEL CAMINANTE
DEL SENDERO DE LA VIDA
Amado Padre -Madre Dios Amor, Soy un caminante que viajo por el camino
que me lleva hacia ti y que el destino me ha trazado a través de mis actos.
En cada paso que de, ayúdame a que lo de en tierra firme, hazme levantar los pies para no tropezar.
Si encuentro obstáculos que no sean los que yo mismo me he puesto y si los hay,
prepárame para vencerlos, con Amor, Paz y Sabiduría. Retira de mi mente el pesimismo,
llena mi corazón de Fe. Dame palabras de aliento para los que encuentre en el camino,
dame fuerza para alentarlos y ayudarlos. No permitas que mis sentimientos se mancillen por el odio,
o por no ser correspondido, enséñame a ser ecuánime y a siempre Amar,
pues es permitir que tu esencia fluya, sin mediar resultados o juzgamientos del ego.
Márcame siempre que el Amor se siente y no se piensa.
¡Dame alegría para saludar el día, e ilumina mi esencia!
¡Dame paz para recibir la noche, y registrar cada momento y experiencia vivida
para evolucionar en mi balance diario! Retira de mis labios la maledicencia y la mentira,
ayúdame a decir siempre la verdad, con dulzura y paciencia, con tenacidad y palabras justas
para manifestarla. La Paz que me das concédeme compartirla con los que me rodean y si no
que la encuentren en mi interno para que puedan encontrarla en el suyo. Dame Sabiduría para enseñar
y humildad para aprenderla... Dame palabras adecuadas para corregirme y expresarme correctamente
siendo justo, preciso y claro...
Permíteme Padre -Madre Dios que todo lo que me rodea, las plantas, los animales y la humanidad,
vean en mí un compañero de viaje, un hermano, y sobre todo un amigo, y compartan y expresen
el Amor en sus existencias siempre... Permíteme Padre -Madre Dios que donde yo llegue o donde este, también llegue y este Tu Paz y Tu Amor, pues todo forma parte de ti y debe volver a su fuente.
Permíteme Padre -Madre Dios que mis miradas, mis palabras y mis hechos no sean para herir a nadie
sino para consolar, para animar y sobre todo para enseñar, que no tengan motivos para decir que yo
he sido su destructor u obstáculo involutivo en su camino a ti, ni su Maestro, pues tu lo eres realmente,
ya que soy tu instrumento por amor, elección, voluntad propia y conciencia reconociéndome como tu hijo
y parte de ti. Permíteme Padre -Madre Dios que en mi camino mi pie no resbale, que este firme, que deje
una huella trascendente en esta maravillosa vida, impregnada de seguridad, de altruismo y de fe para aquellos que vendrán detrás de mí. Yo se que en el cielo que formo parte en mi conciencia y en mi esencia, tengo un Padre que me Ama, una Madre que me Guía y la Luz Crística que brilla en mi, pues Tu Eres Todo.
Gracias Padre-Madre Dios, porque Así Es.
La Oración de Gracia
Yo abro mi alma a la afluencia de la Gracia.
Yo abro mi corazón al flujo del Amor.
Yo abro mis ojos a la Belleza de Todo lo que me rodea.
Yo abro mis oídos al Sonido del Cielo en la Tierra.
Yo abro mis manos para Servir a los demás en Amor.
Yo abro mi hogar a aquellos que necesiten compañerismo.
Yo abro mi Camino de Vida a la Integración y a la Armonía.
Saludo a mi Nuevo Ahora, estoy agradecido, estoy en Gracia.
Lord Kuthumi



