miércoles, 7 de enero de 2009

PLANTAS MEDICINALES

EL SAUCE

El Sauce (salix alba L.) fue uno de los remedios naturales más usado en Asiria y Babilonía. En el siglo I (d. de C.), tiempo de Dioscorides, los partidarios de la teoría de los signos creían que como el sauce resiste bien "el mal aire" de las tierras húmedas y pantanosas donde se cría, tenía que contener alguna sustancia eficaz para curar las fiebres de la malaria (del italiano mala aria, "mal aire") y los dolores reumáticos, que con frecuencia afectan a los habitantes de tales lugares. Y en efecto el sauce se usó con éxito como antitérmico contra la malaria o paludismo y contra otra otras fiebres, hasta el punto de que se calificaba como la "quina europea".

A mediados del siglo XIX, Felix Hoffmann, un químico del laboratorio alemán Bayer, experimentaba con los extractos de la corteza del sauce. Después de varios procesos químicos, obtuvo un derivado cuyos efectos antitérmicos y analgésicos eran muy superiores a los del producto original (la corteza del sauce).

Hoffmann dio a probar esta nueva sustancia -el ácido acetilsalicílico- a su propio padre que sufría de constantes ataques de reúma. Fué tal el éxito obtenido, que los laboratorios Bayer decidieron comercializar ese derivado de la corteza del sauce con el nombre de aspirina. Y la humilde aspirina continúa siendo el fármaco más usado en la historia de la humanidad; anualmente se consumen unas 40.000 toneladas de aspirina en todo el mundo.

Esta vez se vio confirmado el viejo aforismo "La naturaleza coloca siempre el remedio al lado del mal". La localización del sauce en terrenos húmedos y fríos fue el signo, la pista, que condujo a descubrir sus propiedades antitérmicas y analgésicas.

El sauce es un árbol que puede alcanzar hasta 15-20 metros de alto, con hojas lanceoladas blancas, sedosas; es común a lo largo de los rios y se cultiva en los márgenes de los campos.

En los jardines se cultiva como planta ornamental.

El sauce llorón, elegante por sus ramas cayentes, es originario de Oriente y se cultiva especialmente en su forma femenina. Otras especies se cultivan por sus mimbres y otras crecen como zarzas entre las arenas de los torrentes. La flora alpina cuenta con muchas especies enanas, o incluso herbáceas.

La corteza (y en menor contidad las hojas y las flores), flexible y dura, de color pardo creciente, contiene un glucóxido, la salicina, y tanino.

Sin duda también el sauce es considerado un árbol sagrado y mágico, ya que simboliza la muerte y el Otro Mundo (antípoda). Sus hojas, corteza y madera son utilizadas en todo tipo de formas de la magia del amor, hechizos curativos, magia lunar, adivinación y conjuro de espíritus. El sauce posee grandes poderes de protección y desde hace mucho tiempo ha sido utilizado para ahuyentar el mal. La madera de sauce es utilizada para hacer varas mágicas.


La corteza del sauce contiene una sustancia blanca y cristalina llamada salicina, elemento en el que radica su acción curativa.Antes del descubrimiento de la quinina, producto del árbol de la quina, que es oriundo del Perú, se consideró como "el febrífugo". Tal era el crédito del que gozaban los sauces, que hasta mediados del siglo XIX, se consideraron como quinas europeas.

Además de esta virtud, el sauce es cicatrizante, evita la caída del cabello, elimina la caspa, extirpa los callos y verrugas.

USO: Para combatir la fiebre del paludismo (malaria), se hierve durante 10 minutos 2 cucharadas de corteza de sauce en medio litro de agua y se toma repartidas en 4 partes al día.

Para combatir la caspa y evitar la caída del cabello, se hierve durante 15 minutos 10 cucharadas de corteza (cáscara) de sauce en un litro de agua, y una vez fría se lava la cabeza una vez por día. Este mismo cocimiento se hace para lavar las heridas y curar rápidamente.

Para extirpar los callos y verrugas, se quema la corteza y la ceniza que resulta se mezcla con vinagre y se unta sobre los callos y las verrugas, se cubre con una gasa y se deja hasta el día siguiente.

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