Los Kaminantes
Boletín Informativo del Centro de Estudios Kaminantes del Sol
Junio de 2010
AÑO DEL ENCUENTRO CON EL SER
Madre Gaia
Amada y bendita Tierra
Gran lucero del Cosmos,
Danos tus bendiciones
y recuérdanos quien somos.
Gracias te damos Tierra
por el fuego de este hogar
y desde ahora y para siempre
tengamos la Tierra en paz.
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Crisis económica mundial
Ahora sí, un mundo nuevo…
POR KOLDO ALDAI
Su agonía ya estaba anunciada. El error es ahora intentar resucitarla. La avaricia corroe a pequeña y magna escala y la viciada civilización capitalista estaba ineludiblemente condenada a su fin. La equivocación es pretender ahora, a toda costa, mantenerla viva. Los mercaderes ya ensayaron un mundo que ha fracasado estrepitosamente, ahora llega el turno de la única economía sostenible a largo plazo: la economía solidaria. Sobre las cenizas de una civilización caduca, levantemos por fin una casa para todos, no sólo para unos pocos privilegiados.
¿Por qué no rehacer el mundo de nuevo, ahora que se derrumba el viejo? ¿Por qué no intentar vivir por y para el beneficio del otro, del que más lo necesita? ¿Por qué no artesanía manual, comercio solidario, trueque de servicios, redes de intercambio, bancos sin usura, progreso y prosperidad para todos…? ¿Por qué no comunidades en buena medida autosostenibles, libremente intervinculadas, unidas globalmente por las tecnologías de la comunicación? ¿Por qué no salir todos de nuevo al huerto e intercambiar excedentes y regalar también cuota de cosecha? ¿Por qué no empezar a hacer pequeño, humano y por lo tanto sostenible, todo lo macro, primero las fábricas y ciudades, después los hospitales, los mercados, las escuelas…? ¿Por que no empezar a pensar en clave colectiva y no en asfixiante clave personal? ¿Por qué siempre un compás de espera para los sueños? ¿Por qué no ahora un mundo de hermanos?
No sabemos de economía, pero sí que el sol siempre da y nunca se agota, que las ramas del peral se doblan en su donación del dulce fruto, que todos los reinos se inmolan y ofrecen para el desarrollo del hombre. Aún y con todo el ser humano tiene pendiente la lección de dar, aún con todo seguimos acumulando y depredando… Aún con todos los ejemplos de donación que a cada instante nos regala la Madre Naturaleza, seguimos principalmente pensando en nosotros mismos…
No sabemos de economía, pero sí nos alcanza a comprender que esta situación caótica, esta honda depresión, este desplome en vertical de los parkets mundiales es debido a una fiebre de enriquecimiento rápido, a una voracidad sin límites de negociantes sin escrúpulos, especuladores, vendedores de hipotecas basura ('subprime')…, es un repunte salvaje de un sistema ya de por sí insostenible, es la culminación irracional de un modelo social, carente de mínima ética y sin futuro alguno.
No sabemos de economía, pero sí nos consta que desde una pequeña pantalla no se puede manejar vidas ajenas, especular con el sudor de los más humildes. La globalidad debe significar más opciones de intercambio, más posibilidad de socorro y ayuda al necesitado, no más usura y control de los poderosos.
La comunidad constituye una cadena de interdependencias, una inmensa red de servicio y mutua donación. La comunidad progresa cuando la parte se sacrifica por el conjunto y no viceversa. El sistema capitalista estaba basado en el lucro de los menos a costa de la mayoría. Los sistemas socialistas eran o son igualmente capitalistas, sólo que la patronal viste de funcionarios, los obreros son aún más número que personas y en su ámbito la libertad y creatividad inherente al ser humano, queda sino totalmente anulada, sí gravemente mermada.
Su historia ya se ha agotado. Sus intentos ya han traído suficiente carga de dolor colectivo. Pasó ya el turno de mercaderes e ideólogos, de los profetas neoliberales y de los partidos únicos. La crisis puede ayudarnos a cuestionar otros innumerables y mayúsculos errores civilizacionales: por supuesto la energía contaminante, pero también la arrasador agroindustria, el trabajo maquinal en industrias tóxicas, el culto al coche, la crueldad de los mataderos, el ocio alienante… Es la hora de repensar todo. Es la hora de la gente, es el momento de la humanidad expresando y manifestando cada día, cada quien desde su rincón, desde su comunidad en la naturaleza, su inmenso potencial de crear y de servir. Es la hora de las pequeñas ciudades y pueblos a escala humana a la vez partícipes y conscientes del devenir colectivo de la humanidad.
El crack no es económico, sino civilizador. El pánico en Wall Street no marca el final de un período de bonanza económica, no señala la necesidad de implementar reajustes… El infarto de los broker evidencia el final de una civilización basada en el exclusivo beneficio propio. Los números rojos, muy rojos en los salones de las principales bolsas mundiales cantan el ocaso de todo un paradigma individualista, ajeno al devenir comunitario.
Cae una economía que no era sostenible, ni en cuanto a relaciones humanas, ni en cuanto a su relación con la naturaleza. Ahora toca levantar otra sobre las bases de la mutua ayuda y la solidaridad. ¡No vale socializar pérdidas, cuando pingues beneficios de muchos años nunca se compartieron! ¡No más parches para que todo siga igual, señor Bush! ¡No más inyecciones a un cuerpo moribundo, no más reservas de la ciudadanía para sacar a flote a quienes más abusaron! ¡No nos afanemos en recuperar lo irrecuperable! Una civilización enferma ha de morir para que renazca otra.
Se derrumba un sistema materialista, individualista e irresponsable. Es hora de poner a caminar nuestros sueños. Se nos presenta la oportunidad de ensayar otro mundo sobre los principios de dar y servir, sobre las bases de la co-creación y cooperación. Ningún futuro basado en el principio de solidaridad universal puede fracasar. Una nueva civilización brillará a nada que todos los agentes económicos se empeñen en el beneficio colectivo.
Sólo se sostiene a largo plazo aquello que opera a favor del conjunto, del bien común, de la vida… El beneficio inmediato a cualquier precio, humano y medioambiental, además de evidenciar soberana avaricia, revela también palmaria ceguera. Cuanto mayor es el abuso, más pronto se desata la crisis, más acelerada es la degeneración y por lo tanto la muerte. Caen primero quienes más se aprovecharon, pero terminarán por sucumbir todas las corporaciones que no se ajustan a los principios de equilibrio y armonía universales.
Quien conoce las leyes superiores, las del amor verdadero, no observa sorpresa en las noticias económicas que nos sacuden estos días. Estas leyes son ineludibles, funcionan para toda la vida, en todos los reinos, en todos los universos. La humanidad seguirá dando bandazos, sufriendo crisis mientras no concluya que nada que no se ajuste al principio elevado de la cooperación y la solidaridad es sostenible. El concepto, felizmente tan de moda, como el de la sustentabilidad no expresa sino observación de las leyes superiores, las verdaderas, no necesariamente las del mundo.
Ahora sí, un nuevo mundo. Dejemos de sangrar a la Madre Tierra, dejemos de sangrar al hermano. No pase sin su debido aprendizaje esta grave depresión financiera global, esta profunda crisis no sólo económica, sino también de valores, cultural y vital, esta oportunidad única para por fin empezar a levantar mano con mano, corazón con corazón, una civilización más justa, creativa, elevada, fraterna...
Koldo Aldai, Equipo de Portal Dorado
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"Estamos metidos en la
6º extinción de la vida"
Una entrevista a Fernando Jiménez López, biólogo
-Tengo 33 años. Nací en Madrid y vivo en Barcelona. Soy biólogo y divulgador científico. Estoy casado y no tengo hijos. No me gustan nada las cosas como están, aspiro a cambiarlas. Creo en Dios, pero sin iglesia ni religión. Hoy desaparecen especies que ni hemos conocido
-¿Estamos al borde de una extinción de la vida?
-Estamos en pleno proceso de extinción. Se trata de la sexta extinción masiva de la vida en la Tierra. ¡Y la peor!
-No será tanto.
-"Es una crisis sin precedentes desde la extinción de los dinosaurios", ha dicho Klaus Töpfer. Dentro de un siglo, la mitad de las actuales especies de animales y plantas habrá desaparecido para siempre.
-¿Qué sabemos de las anteriores cinco extinciones masivas?
Que no intervino la mano del hombre.
-¿Y a qué se debieron esas extinciones?
A fenómenos naturales, cambios bruscos en el entorno a los que muchísimas especies no pudieron adaptarse. Y se extinguieron.
-¿Cuándo sucedieron esas extinciones?
La vida aparece en este planeta hace 4.000 millones de años, y las formas de vida fueron diversificándose... hasta que, hace 445 millones de años, un periodo glaciar aniquiló casi todas las especies. Fue la primera extinción masiva.
-¿Cuándo fue la segunda?
Hace 360 millones de años: desapareció un 75% de las especies.
-¿Y la tercera?
-Hace 245 millones de años: un cambio de clima provocó la desaparición ¡del 95% de las especies!
-¿Por actividad volcánica, por el impacto de un asteroide...?
-No sabemos. ¡Qué frágil es la vida sobre la Tierra! La cuarta extinción, hace 200 millones de años, se debió seguramente a un asteroide.
-¿Y la quinta?
-Fue hace 65 millones de años: un gigantesco asteroide impactó en el actual golfo de México y provocó tal cambio climático que aniquiló la mitad de las especies de plantas y animales, dinosaurios incluidos. Quizá gracias a eso estamos aquí. Y quizá seamos ahora una plaga para la vida en la Tierra...
-¿Cuántas especies vivimos en la Tierra?
-Hay un millón de especies descritas, y puede que haya diez veces más. ¡Estamos cargándonos especies que ni hemos conocido!
-¿Nosotros?
-¡Las especies siempre han aparecido y desaparecido! El promedio de vida de una especie es de uno a diez millones de años. Y se ha calculado que lo natural sería la desaparición de una especie mamífera cada 400 años, y de una especie aviar cada 200 años…
-¿Y?
-En los últimos 400 años han desaparecido ¡58 especies mamíferas! ¡Y 115 especies de aves! ¡Más de cien veces por encima de los valores normales de extinción!
-¿Seguro que se debe a nuestra acción?
Cada minuto quemamos una extensión de bosques equivalente a un campo de fútbol. ¡Cada minuto! Cada año equivale a la tercera parte de España, y son los bosques con la mayor biodiversidad del planeta, los tropicales.
-¿Y por qué sucede esto?
-Porque queremos plantar soja, queremos pastos para vacas que convertir en carne, y queremos madera para papel.
-Si no frenamos ese ritmo, ¿qué pasará?
Richard Leakey, el célebre paleoantropólogo, pronostica la extinción del 10% de las especies por década. Es decir, la plena extinción de la vida al término de este siglo.
-Ojalá se equivoque.
-Sí, porque esta sexta extinción podría ser irreversible para la vida terrestre. Somos verdugos y víctimas a la vez.
-¿Debería sentirme culpable?
-Hoy cada occidental consume mil veces más energía que la que consumíamos hace 10.000 años. Tamaña exigencia está extenuando nuestra biosfera.
-Me cuesta convencerme de que no quedará nada vivo en la Tierra...
-Bueno, quizá quede alguna especie ubicua y poco especialista, como pinos, jacintos de agua...
-¿Cómo debo imaginar los paisajes de España dentro de un siglo?
-España será un erial con 7 ºC más de temperatura media que hoy, con un nivel del mar que será seis metros más alto que hoy, que engullirá deltas, salinizará tierras bajas...
-Quizá podamos adaptarnos.
-Lo veo muy complicado. ¡Si ya ahora estamos necesitando transportar agua dulce en barcos, imagine dentro de un siglo…!
-Seguro que inventaremos algo...
-Hemos conseguido frenar la agresión a la capa de ozono, eso es verdad, y ahora nos tocaría refrenar nuestro consumo de energía, que estamos malbaratando.
-Si usted mandase, ¿qué norma urgente decretaría?
-Reducir a la mitad el consumo de energía por persona.
-Esto es anticapitalista, es difícil...
-Basar nuestro sistema en el crecimiento constante de la economía ha sido la causa de este desastre.
-Proponga algo más pragmático.
-Una inversión colosal a escala planetaria en energías renovables, incluidas placas solares en la estratosfera, hasta obtener un caudal casi infinito de electricidad: ¡eso lo solventaría casi todo!
-¿Lograríamos así ralentizar la sexta extinción?
-Algunas mañanas pienso que nunca hemos tenido tantos medios para construir un futuro sin pobreza, limpio y en equilibrio con el medio ambiente. Algunas mañanas creo que podremos alcanzarlo.
VICTOR M. AMELA - LA CONTRA - LA VANGUARDIA, BARCELONA
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PALABRAS DE SIOUX
Los seres de la tierra son el aire y el mar y las llanuras incansables, el río tumultuoso que desciende, lleno de ojos y aletas, y las arduas montañas con cumbres coronadas de voces, y ese enardecido señor de luz que murmura en la hoguera. Hemos venido un día para verlos. ¿Cómo podría la chispa ser la dueña del fuego? Un día para verlos...
Giro del aire verde en la arboleda, bordes de cascabel del mar inmenso, luz de atardecer en cada hierba, en las brillantes antenas de la hormiga, agua incesante y viva cuyas escamas son fragmentos del cielo, altos riscos con flores donde se rasgan los vientos violentos, y en la noche, en el tronco que arde junto al mar, la cabellera de las chispas.
¿Cómo puede ser mía la llanura? Ella es dueña de mi rumbo y mis huesos. Ella es la realidad que permanece, y danzan en su pecho lo alegres fantasmas.
Un día de altas magias para ver las altas construcciones del viento, los indecisos ciervos del cielo, los bisontes que se deshacen en largos peces,
y el amor de ojos de vino temblando junto a los ríos más temibles, y los íntimos bosques susurrantes de enigmas.
Ven, y humedece tus pupilas en este mar distante,
piensa en los rumbos de tu mente mirando la víbora sutil en la que no hay nada maligno, pide permiso al manantial para beber en sus aguas tranquilas, y canta tu gratitud a solas, cuando cabalgues buscando las moras silvestres. Es de noche, encendamos fogatas en las cumbres, pronto va a terminar este relámpago y aún no han acabado de decirnos todos sus hondos recuerdos la piedra y las estrellas.
“Querida Madre Tierra, en el nombre de la Presencia Divina que mora dentro de cada ser de esta Humanidad, te pedimos perdón por todas aquellas cosas que consciente o inconscientemente, voluntaria o involuntariamente hemos hecho y que te han causado daños. Te pedimos perdona por haber abusado de tus recursos, por haber traído tanta inarmonía y desequilibrio a tu hermosa
naturaleza, y a los demás seres de la Creación.
Te pedimos perdón por no haber sabido disfrutar de los Bienes, dones y bendiciones que nos has brindado y en lugar de ello, haberlos estropeado hasta su casi extinción, y haberlos desperdiciado y consumido irresponsablemente.
Pero hoy te pedimos, no con miedo ni con dolor, sino con todo el amor del que somos capaces, y desde nuestra Alma, chispa Divina de Luz, plenos de Fe en que nos escuchas y comprendes, te pedimos que recibas esta Luz y el Amor que te estamos enviando, que acojas en tu seno toda esta energía sanadora que de nuestros corazones y de nuestras manos estamos brindándote en retribución a todas las Bendiciones que nos has dado. Recibe nuestra LUZ y llévala
hasta el fondo de tu ser, hasta tu centro, hasta tu mismísimo seno, y que desde allí, Amada Gaia, reine e irradie la PAZ y la TRANQUILIDAD y se manifieste la CALMA desde tus profundidades hasta tu superficie en continentes, mares y océanos, en los ríos, lagos, montañas, llanuras, ciudades y pueblos.
Te pedimos, y te agradecemos profundamente porque día a día podemos disfrutar de tus bondades y de las Bendiciones del Cielo mientras transitamos nuestro camino de LUZ en esta encarnación aquí, sobre tu cuerpo, y te pedimos que por favor, continúes latiendo.
Gracias Amada Madre Tierra, porque yo se que nos escuchas. Amen.”
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Mandato de la Diosa
¡Escucha el mandato
de la Gran Madre!
“Una vez al mes en Luna Nueva o Llena, todas las mujeres os reuniréis en algún lugar secreto en nombre mío. Allí os enseñaré cosas desconocidas y seremos libres de la esclavitud. En alabanza mía, bailaréis, comeréis, haréis música y os regocijaréis ya que mío es el éxtasis del espíritu, y mía es también la alegría de la tierra y mi ley es el amor a todas las cosas.
Mantened puros vuestros ideales más altos, porfiad siempre por ellos, no os detengáis ni os desaniméis. Porque mía es la puerta secreta que lleva a la tierra de la juventud y mía es la copa del vino de la vida y el caldero que es el Grial sagrado de inmortalidad.
Yo soy la diosa graciosa que otorga el regalo de la alegría de la vida a los corazones. En la Tierra doy conocimiento del espíritu eterno, y más allá de la muerte doy paz y libertad y me fundo con todos. No pido sacrificios porque soy la madre de todos los seres y mi amor se vierte sobre la tierra. Yo, que soy la belleza de la tierra verde y la blanca luna entre las estrellas y los misterios de las aguas y el deseo de los corazones, llamo a vuestra alma para que se levante y venga a mi, pues yo soy el alma de la naturaleza que da vida al universo. De mí proceden todas las cosas y a mí todas las cosas deben retornar. Por ello ante mi rostro, amado por dioses y humanos, permitid que vuestro interior más profundo se abra al rapto del infinito.
Que mi culto provenga del corazón que se regocija, ya que todos los actos de amor y de placer son mis rituales. Que tengáis la belleza y la fortaleza, el poder y la compasión, el honor y la humildad, la alegría y la reverencia.
Y vosotras, mujeres que queréis conocerme, debéis saber que esa búsqueda y ese anhelo no servirán de nada si no os abrís el Misterio, pues todo lo que buscáis fuera sólo lo encontraréis dentro de vosotras mismas. Recordad que estoy con vosotras desde el principio y soy lo que llega cuando se acaba el deseo. Sed bendecidas."
TEXTO ATRIBUÍDO A DOREEN VALIENTE, 1922-1999
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LA TIERRA ESTABA VIVA
Recuerdos olvidados de un Anciano Indio
"Déjame decirte cómo perdimos la tierra. No era nuestra tierra, como si nos perteneciera. Era la tierra donde cazábamos o donde nuestros ancestros estaban sepultados. Era la tierra que el Creador nos había dado. Era la tierra donde sucedían nuestras historias sagradas. Había lugares sagrados en ella. Nuestras ceremonias se realizaban aquí. Conocíamos a los animales. Ellos nos conocían a nosotros.
Presenciamos el paso de las estaciones en esta tierra. Estaba viva, como nuestros abuelos. Éramos parte de ella. La tierra era parte de nosotros. Nosotros ni siquiera sabíamos lo que era ser propietarios de la tierra. Es como decir que eres propietario de tu abuela. Para nosotros, la tierra estaba viva. Mover una piedra significaba cambiarla. Matar a un animal era quitarle algo a ella. Tenía que haber respeto.
Nosotros no vimos respeto en esa gente. Ellos cortaban los árboles y dejaban a los animales en el lugar donde les disparaban. Hacían ruidos fuertes. Parecían salvajes. Su paso era pesado y hacían mucho ruido. Y luego esa gente nueva comenzó a pedirnos la tierra. Querían darnos dinero por la tierra. Nuestra gente no aceptó eso.
Entonces esa gente dijo que ya no pertenecíamos aquí. Que había un jefe en Washington, una ciudad muy lejana, y que la tierra era de él, y que él había dicho que esa gente podía vivir aquí y nosotros no.
Pensamos que estaban desquiciados. Esas personas cabalgaban por la tierra y colocaban una bandera, y luego decían que todo, desde donde habían empezado hasta donde ponían la bandera, les pertenecía. Eso es como si alguien disparara una flecha al cielo y dijera que todo el cielo hasta donde llegara la flecha le pertenecía. Nosotros pensamos que esa gente estaba loca. Ellos hablaban de propiedad. Nosotros hablábamos de la tierra.
Tu gente vino de Europa porque querían tener propiedades. Ellos habían trabajado para otras personas que les habían quitado sus propiedades y las cosas que cultivaban. Nunca habían tenido nada porque no tenían propiedades. Eso era lo que más deseaban tener.
Todos ellos pensaban que quien tuviera un pedazo de papel diciendo que era dueño de la tierra podría controlar todo lo que sucediera en ella. La gente vino aquí para conseguir propiedades. Nosotros no sabíamos esto. Ni siquiera sabíamos lo que significaba. Nosotros simplemente le pertenecíamos a la tierra. Ellos querían adueñarse de ella.
Su religión no vino de la tierra. Podían llevarla a todos lados con ustedes. Su religión estaba en una copa y un pedazo de pan que podían llevarse en una caja. Sus sacerdotes podían hacer sagrado cualquier lugar. Y no podían entender que lo que era sagrado para nosotros era el lugar donde estábamos, porque ahí era donde sucedían las cosas sagradas y donde los espíritus nos hablaban.
Tu gente no sabía nada acerca de lo sagrado de la tierra. Ustedes estaban matando a todos los animales. El búfalo había desaparecido. Las aves habían desaparecido. Ustedes no nos permitían cazar. Nos daban mantas y whisky que enloquecía a nuestra gente. Nos pusieron en pequeños corrales de tierra que eran como pequeñas islas en su gran mar.
Lo peor es que ustedes nunca nos escucharon. Ustedes vinieron a nuestra tierra y nos la quitaron, y ni siquiera nos escucharon cuando les tratamos de explicar. Hicieron promesas y rompieron cada una de ellas. Nos mataron sin quitarnos la vida. Nos mataron al convertir nuestra tierra en pedazos de papel y sacos de harina y mantas, diciéndonos que eso era suficiente. Ustedes nos quitaron los lugares donde los espíritus nos hablaban y nos dieron sacos de harina.
Para nosotros la tierra estaba viva. Ella nos hablaba. Nosotros la llamábamos nuestra madre. Si ella estaba enojada con nosotros, no nos daba alimentos. Si nosotros no compartíamos con los demás, ella nos enviaba inviernos duros o plagas de insectos. Teníamos que hacer cosas buenas por ella y vivir de la manera que ella consideraba apropiada. Ella era la madre de todo lo que habitaba en ella, así que todos eran nuestros hermanos. Los osos, los árboles, las plantas, el búfalo. Todos eran nuestros hermanos y hermanas. Si no los tratábamos bien, nuestra madre se enojaba. Si los tratábamos con respeto y honor, ella se sentía orgullosa.
Para tu gente la tierra no estaba viva. Era algo así como un escenario donde podían construir cosas y hacer que sucedieran cosas. Veían al lodo y los árboles y el agua como cosas importantes, pero no como hermanos y hermanas. Esas cosas existían sólo para ayudar a los humanos a vivir. Ustedes tomaron la tierra y la convirtieron en propiedades. Ahora nuestra madre está en silencio. Pero nosotros aún intentamos escuchar su voz".
"No hay camino hacia la libertad...
La libertad es el camino."
Kent Nerbum - "Ni Lobo ni Perro. Por Senderos Olvidados con un Anciano Indio"
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LOS ARBOLES
Ve hacia los árboles de gran altura, y ante uno de ellos, que sea hermoso, alto y fuerte, di estas palabras:
“Salve a ti, oh árbol generoso y viviente,
hecho por el Creador.”
A la sombra de sus ramas todos los hombres vivían en Paz y poseían la Sabiduría y el conocimiento, lo mismo que la revelación de la Luz infinita.
Y a través de las selvas terrestres fluía el Río Eterno y en el centro estaba el Árbol de la Vida que para ellos no estaba oculto. Ellos comían de la mesa de la Madre Tierra y dormían en los brazos del Padre Celestial y su alianza con la Ley Santa era eterna.
En aquella época los árboles eran hermanos de los hombres y su altura era grande, tan dilatada como el río Eterno que fluía incesantemente desde la Fuente desconocida. Ahora el desierto abraza la tierra con arena caliente y los árboles gigantescos son polvo y cenizas y el río anchuroso es un charco fangoso. Porque la santa alianza con el Creador fue violada por los Hijos de los Hombres, fueron expulsados de las casas que tenían en los árboles.
El sendero que conduce al Arbol de la Vida, está ahora oculto a los ojos de los hombres y la tristeza llena el cielo vacío, hacia donde una vez se remontaron las ramas altas.
Ahora los Hijos de la Luz, van al desierto ardiente para trabajar en el Jardín de la Hermandad, la semilla que siembran en el suelo estéril se convertirá en una extensa selva y los árboles se multiplicarán y extenderán sus ramas verdes, hasta que cubran la tierra entera otra vez; la Tierra entera será un jardín y los árboles altos cubrirán su suelo, ese día los Hijos de la Luz entonarán un cántico nuevo: Oh Arbol, hermano mío, que yo no me aparte de ti, sino que compartamos el aliento de vida que nuestra Madre Tierra nos ha dado.
Más hermosa que la pieza más fina en el arte de los tapices, es la alfombra de hojas verdes que hay bajo mis pies descalzos, más majestuoso que el tapiz de seda del comerciante rico, es el techo de ramas que hay sobre mi cabeza y a través del cual las estrellas brillantes dan su luz.
El viento que pasa entre los cipreses produce un sonido parecido al coro de los ángeles; la Madre Tierra le ha enviado un mensaje de Vida eterna al Padre Celestial a través del roble fuerte y del cedro hermoso.
Mi plegaria llega hasta los árboles más altos, cuyas ramas se extienden hacia el cielo y así mi voz llegará hasta el Padre Celestial.
Por cada niño que nazca, plantarás un árbol, para que el vientre de tu madre Tierra produzca vida, así como el vientre de la mujer trae la vida.
El que destruye un árbol, está cortando sus propios miembros.
Cuando la Tierra vuelva a convertirse en un jardín, los Hijos de la Luz cantarán así:
“Oh Arbol santo que eres un don divino de la Ley, tu majestad reúne a todos aquellos que se han alejado de su verdadero hogar, que es el Jardín de la Hermandad, bajo tus ramas frondosas todos los hombres serán hermanos otra vez, así como el Padre Celestial ama a todos sus hijos, así nosotros amaremos y cuidaremos los árboles, para que crezcan en nuestra tierra y los cuidaremos y protegeremos, para que crezcan altos y fuertes y la tierra se llene otra vez con su belleza. Porque los árboles son nuestros hermanos y como hermanos debemos cuidarnos y amarnos mutuamente.”
¡Bendice Oh Padre Celestial a los
Hermanos Árboles!
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Oración de las siete direcciones
DE JOSÉ ARGÜELLES
Desde la Casa Este de la Luz
que la sabiduría se ilumine en aurora sobre nosotros
para que veamos las cosas con claridad.
Desde la Casa Norte de la Noche
que la sabiduría madure entre nosotros
para que conozcamos todo desde adentro.
Desde la Casa Oeste de la Transformación
que la sabiduría se transforme en acción correcta
para que hagamos lo que haya que hacerse.
Desde la Casa Sur del Sol Eterno
que la acción correcta nos de su cosecha
para que recojamos los frutos del ser planetario.
Desde la Casa Superior del Paraíso
donde se reúne la gente de las estrellas y nuestros antepasados
que sus bendiciones lleguen hasta nosotros ahora.
Desde la Casa Inferior de la Tierra
que el corazón cristal del planeta nos bendiga con sus armonías
para que acabemos con la guerra.
Desde la Fuente Central de la Galaxia
que está en todas partes al mismo tiempo
que lo reconozcamos todo como luz de amor mutuo.





1 comentario:
muy lindo, me encanto
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