Los Kaminantes
Boletín Informativo del Centro de Estudios Kaminantes del Sol
AÑO DE LA TRASCENDENCIA A LA LUZ
Julio de 2009
Julio de 2009
LA TRANSFORMACIÓN COMIENZA EN TU SER
¿Podríamos afirmar que el estado en que se encuentra el Planeta y la humanidad es de tal gravedad que no admite reforma alguna? Ciertamente se necesitarían cambios sustanciales, por lo que debemos revisar una serie de situaciones y aspectos para afirmar que se requiere una transformación total. Cuando hablamos de cambios sustanciales y de transformación, estamos hablando de algo totalmente nuevo. Hemos llegado a un punto en que ya no hay vuelta atrás, se han probado muchas alternativas, muchos sistemas de gobierno y económicos, religiones, estilos de vida, etc. y ninguno ya sirve a las necesidades actuales de la humanidad, ninguno puede llenar las necesidades reales del planeta y de sus reinos, incluyendo el humano, y sobre todo las necesidades espirituales.
Todo se desvirtuó: la ciencia y la tecnología se han utilizado para beneficio de los poderosos, para propósitos bélicos, para enriquecer a unos pocos y perpetuar su poder. Otras grandes civilizaciones, como Mu (Lemuria) y la Atlántida han sido destruidas por el mal uso del poder, de la tecnología y de la energía en general.
A través de la tecnología, el ser humano desarrolló armas de destrucción masiva capaces de destruir naciones enteras en segundos, asesinando millones de seres humanos. Se provocan guerras con propósitos puramente económicos, masacrando poblaciones civiles, llevando hambre, destrucción y caos. La ciencia se ha puesto en gran medida al servicio de unos pocos, haciéndose millonarios a costa de jugar con la salud de los demás. Se conoce la cura de muchas enfermedades pero se oculta para beneficio de los dueños de las farmacéuticas. Se crean virus en laboratorios para justificar la venta masiva de las vacunas que supuestamente lo curan. El ejemplo más reciente lo tenemos con la supuesta fiebre porcina.
La salud es un derecho humano universal, pues deriva del derecho a la vida: sin salud no hay vida. Pero es el derecho por excelencia que más se ha violado. No solo los pobres no tienen derecho a estar sanos, sino en gran medida, las poblaciones en general. ¿Cuántas personas pueden pagar un seguro de salud? Aunque trabajen el dinero no les da. A veces aunque tengan un plan médico no les sobra para pagar los altos deducibles de muchos estudios y tratamientos, y ni hablar de las medicinas. La mayoría de las personas retiradas viven con pensiones de miseria que apenas les da para comer y pagar su techo, si acaso.
Las instituciones mundiales de la salud se han convertido en los ‘mercaderes de la salud’, ya que la medicina es el negocio más lucrativo que existe después del petróleo y las guerras. ¡Se especula con la vida!
Cabe preguntarse, sin entrar en más detalles, si con ese cuadro podemos concluir que aquí hay posibilidad alguna de reformar este estado de cosas. Hay demasiada miseria y desigualdad causada por los que tienen el control del planeta.
Los efectos de la contaminación están fuera de control, pues ya no podemos, de ninguna manera, revertir el daño causado y sus consecuencias. Hay prueba incuestionable de esto. Ya estamos viendo cómo se derriten los glaciares y el mar le está ganando espacio a las costas.
¿Podemos justificar que haya más de 150 millones de niños de la calle, y en aumento? ¿Cómo es posible que en lugar de disminuir vaya en aumento?
En un artículo reciente de la ONU se nos informa lo siguiente:
“La ONU asegura que en el mundo hay unos 150 millones de "niños de la calle", viviendo en la mendicidad, víctimas muchas veces de la droga y la prostitución: un mal conocido y en ascenso. Ninguna región del orbe está exenta del drama diario de los menores abandonados a su suerte. Para el año 2020 podrían llegar a 800 millones, alertan los expertos.”
Es realmente vergonzoso que una humanidad que se precia de tantos adelantos de todo tipo, y de defender la “democracia” permita que este tipo de situaciones ocurra. ¿De qué estamos hablando? ¿Cómo podemos, como humanidad, justificar tanta desigualdad, tanta injusticia, tanto abuso de poder, tanta barbarie? Lo que se demuestra es un atraso espiritual enorme. Como humanidad nos hemos quedado atrás porque faltó lo esencial: el desarrollo espiritual.
En cuanto a la humanidad en general tenemos una parte que permanece dormida, otros se sienten impotente ante todo esto. Otros llegan al extremo de acostumbrarse!!!!???? Otros miran para otro lado o simplemente escapan a través de adicciones desde las drogas (de todo tipo, incluyendo las legales), el alcohol, el consumismo, la televisión, las computadoras, el sexo, etc.
En nombre del desarrollo se ha causado muchas calamidades a países enteros. Pero, ¿que es desarrollo?... ¿hasta dónde nos lleva?... ¿para qué y para quién?... ¿con qué fin y a costa de qué?
¿Nos hemos preguntado cual es el tipo de desarrollo que necesitamos para que TODOS podamos tener una vida digna? ¿Nos hemos preguntado qué es el neoliberalismo y a dónde nos ha llevado? En un artículo de Ecoportal, Ricardo Natalichio nos explica lo siguiente:
Términos como “capitales extranjeros”, “wall street”, “bonos”, “acciones”, "mercado", “mercados internacionales”, “cotización”, “tasas”; han sido introducidos en nuestras vidas como si de ellos dependiera la salud y la educación de nuestros hijos o el alimento que pondremos en nuestras mesas. Parece que ahora debe preocuparnos mas el sube y baja de la bolsa de Nueva York, que nuestras propias familias.
El neoliberalismo, que es el sistema que a la fuerza y con incontables víctimas mortales ha logrado imponerse por el momento, nos instiga a ver todo a través de su prisma economicista. El crecimiento económico es lo único que debe importarnos, pues de esa forma mejorará nuestro país, mejorará el mundo, se terminará el hambre. Eso afirman desde todos sus medios de comunicación día y noche. Eso pretenden enseñar en las escuelas y en las universidades, para ir anestesiándonos desde chicos.
Pero este desarrollo tiene aristas muy oscuras que no se enseñan, que se esconden debajo de una alfombra que por mas que debe ser muy, pero muy grande, ya no alcanza para ocultarlas.
Mega plantaciones de monocultivos de eucaliptos o pinos, secan suelos y subsuelos de las tierras mas fértiles del mundo, no para producir alimentos para quienes no los tienen, sino para producir celulosa que se utilizará en su mayor parte para lindos ‘packaging’ que alimenten el deseo de consumo, de quienes pueden consumir. Ríos, lagos, tierras y hasta glaciares padecen los efectos de la minería a cielo y corazón abierto, porque así terminan los agricultores y sus cultivos que bebían de esas aguas y vivían de esas tierras. Y lamentablemente ejemplos como esos abundan en esta parte del mundo que dicen está en vías de desarrollo, por lo que tal parece que habrá que ir buscando un cuarto o quinto mundo para chuparle la sangre cuando logremos a estar desarrollados.
Pero la industria del desarrollo neoliberal no puede detenerse ante el hambre, la sed, los huracanes o los tsunamis. Y aunque ya a nadie le queden dudas de que en términos ecológicos esto es algo absolutamente insustentable, que está generando las patologías sociales y ambientales que asolan a la humanidad, por unos pocos que amasan fortunas, la mayoría debe lidiar entre la esclavitud, una sumisa dependencia, o miseria, enfermedades y muerte.
El neoliberalismo ha sumido a una gran parte de la humanidad en la más infinita pobreza, y ha acercado a una parte significativa de la clase media a la pobreza, evidenciando el fracaso del capitalismo. Sabemos que como parte del proceso histórico todos los imperios caen y estamos viendo caer el imperio creado por el capitalismo. La crisis actual es testigo de ello. Las verdaderas revoluciones sociales, espirituales, políticas e institucionales no se construyen reformando lo que ya se ha probado que no funciona.
Con el “desarrollo” nos meten lo de la “democracia”, pero ésta se aplica en tanto y en cuanto no seas una amenaza para los intereses económicos de los que gobiernan el mundo. Se han cometido una gran cantidad de injusticias, abusos, asesinatos, marginación y hasta guerras en nombre de la ‘democracia’ y hasta en nombre de Dios. Se habla de una democracia que no aplica a los necesitados, a los marginados, pues según la teoría de muchos “ellos escogieron ese tipo de vida”, alegando que tuvieron las mismas oportunidades.
La verdadera democracia va más allá de ejercer un voto cada tantos años y cambiarle la fachada al país con un nuevo jefe de estado. Tampoco se trata de que puedes decir lo que quieres sin que te metan preso, aunque con el “Patriot Act” en EEUU las cosas cambiaron bastante. Se necesita verdadera participación para honrar la democracia.
Se habla de derechos y de justicia social, pero en la mayoría de los casos se queda en la teoría. Los que se han atrevido a luchar (en la práctica) por los derechos de los demás y por la justicia social han sido perseguidos, marginados, encarcelados y hasta asesinados. Un buen ejemplo lo tenemos con los sacerdotes que promovían la teología de la liberación en América Latina, los cuales en su mayoría fueron trasladados a los países más lejanos, o fueron sancionados o castigados de otras maneras, hasta la desaparición de muchos de ellos y el asesinato del Monseñor Arnulfo Romero en El Salvador. Este se volvió célebre por su predicación en defensa de los derechos humanos y murió asesinado en el ejercicio de su ministerio.
Denunció en las homilías, numerosas violaciones de los derechos humanos y manifestó públicamente su solidaridad hacia las víctimas de la violencia de su país. En una de sus homilías, Monseñor Romero afirmó: "La misión de la Iglesia es identificarse con los pobres, así la Iglesia encuentra su salvación." (11 de noviembre de 1977). Pero la iglesia ha fallado en su misión.
¿De qué estamos realmente hablando? ¿Dónde está la moral, el ejemplo, la práctica, la honestidad, la verdadera justicia? Porque sin equidad no existe la justicia. Equidad en el sentido de suplir a cada uno sus verdaderas necesidades. Y no olvidemos que para que haya paz debe haber justicia.
Isabella Di Carlo Surraco en su artículo ‘Valores Que Curan’ nos habla sobre el sentido de justicia:
“Justo” viene de justicia pero significa preciso. Lo preciso es lo equilibrado - ni más, ni menos - lo exacto, lo adecuado. Lo preciso es por tanto precioso, es lo de más valor, lo que completa una situación llevándola a su máximo grado de armonía. Armonía es sinónimo de equilibrio, equilibrio es el símbolo más universal para la justicia, y no cualquier equilibrio sino el de una balanza sostenida por una dama ciega a la visión externa, es decir que el equilibrio sólo se logra con discernimiento. Equilibrio es a su vez la más bella de las palabras viene de equidad y libertad.”
La equidad es la verdadera justicia.
Y para completar el cuadro sobre la supuesta democracia, en la que se alardea de la libertad de expresión y de prensa, debemos destacar la función de los medios de comunicación, claramente controlados por los gobiernos. Estos cumplen muy bien su papel de desinformar y de crear “issues” para desviar la atención de asuntos de verdadera trascendencia para un pueblo o una comunidad.
Cómo podemos hablar de libertad de expresión en un mundo donde la vigilancia digital, satelital y de muchas otras formas a través del Internet, evidencian que no existe tal cosa. No existe privacidad alguna, todo está controlado, todo. Hasta tu mente, pues existe evidencia de proyectos que se han desarrollado como HAARP y los Chemtrails, para el control mental (y del clima) de poblaciones enteras.
Si miras hacia el cielo puedes ver estas marcas casi a diario, en cualquier parte del mundo en que te encuentres.
La total libertad sólo funciona cuando existe equilibrio entre los derechos y las responsabilidades y las elecciones están equilibradas con la conciencia. El poder más eficaz para poner fin a las guerras internas y externas es la conciencia humana.
Estamos viviendo una crisis que puede convertirse en un total caos si no reflexionamos y tomamos decisiones. Esta crisis nos debe llevar a reflexionar sobre nuestra realidad como seres humanos y nuestra relación con el entorno, sobre los valores que deben regir nuestras vidas, sobre lo que consideramos importante o no, sobre la dependencia que tenemos de lo estrictamente material, sobre nuestra adicción al dinero y a todo lo que aporta placer y bienestar material, aunque la historia humana nos enseña que esta aportación es pasajera y ficticia.
Esta crisis económica es una realidad que abarca no solo el aspecto de tener lo suficiente para atender nuestras necesidades básicas, camina en paralelo con la del medio ambiente, con la de las especies animales en extinción, con la de los desplazados por las guerras y el cambio climático y con la que vive el ser humano en general, que no sabe ya quién es, de dónde viene ni hacia dónde va.
Esta crisis exige cambios, pero cambios significativos en la forma de pensar, de vivir, de actuar. Exige recuperar los auténticos valores perdidos, masacrados por la obsesiva búsqueda de un bienestar que no tiene sentido ni identidad propia, que es como un vampiro que nunca se llega a saciar de sangre.
Esta crisis nos puede conducir a ser menos estúpidos y más humanos. A recuperar el valor de lo sencillo, de lo auténtico, y también a vivir mejor, no en base a lo que ganemos o al número de propiedades que tengamos, sino a desprendernos, a renunciar a todo aquello que no vale para nada, a pesar de que nos convencieron de que lo necesitábamos, de que era imprescindible. Y es mentira, no lo es.
No cabe duda de que esta humanidad está enferma y debe ser sanada. La única cura es volver a comenzar desde cero para crear algo nuevo, en el que exista un balance entre la ciencia y la espiritualidad. Algo nuevo donde la ciencia y la tecnología este al servicio de un bien común, donde la fraternidad, la solidaridad y la cooperación sean las consignas que muevan a la humanidad en todos sus actos, palabras y pensamientos.
Estaremos publicando una serie de artículos sobre el verdadero cambio (transformación) que necesitamos, el que se produce desde adentro, para crear ese nuevo mundo en el que la verdadera justicia marque la nueva senda, en la construcción de un planeta de paz, en el que todos los reinos (humano, animal y de la Naturaleza) vivamos en armonía y unidad.
Incluiremos una interesante historia sobre el verdadero evangelio del Maestro Jesús, su vida y sus enseñanzas para estos tiempos. Hablaremos de la necesidad de aprender a vivir en armonía con nuestro entorno y con el cosmos.
DECÁLOGO DEL ESTUDIANTE ROSACRUZ
Cristo será su ideal y, en todo momento, intentará pensar, hablar y actuar como Él lo haría.1.- El Servicio: Recordando la admonición de Cristo: “El que quiera ser el primero, que sea el último y el servidor de todos”, se esforzará diariamente por servir a sus semejantes con amor, modestia y humildad, en cualquier oportunidad que se le presente.
2.- Ver lo bueno: Teniendo fe inquebrantable en la sabiduría y bondad de Dios, trabajará de acuerdo con la evolución, procurando hablar, actuar y ver solamente lo bueno en su diaria relación con los demás.
3.- La verdad, la honradez y la justicia: Siendo la verdad, la honradez y la justicia cualidades fundamentales de la dignidad interna, intentará expresarlas en todos sus pensamientos, palabras y acciones.
4.- No envidiar: Sabiendo que sus circunstancias actuales son el resultado de sus acciones pasadas, y que puede construir su destino futuro mejorándolo por medio de sus actos presentes, no deberá envidiar a otros, sino que dedicará sus aspiraciones a ejercitar su divina prerrogativa del libre albedrío, sembrando buenas semillas para el mañana.
5.- Equilibrio: Considerando que el silencio, en verdad, es uno de los auxiliares más efectivos para el crecimiento del alma, buscará siempre un medio ambiente de paz, equilibrio y quietud.
6.- Confianza: Siendo la confianza en sí mismo virtud cardinal para el aspirante espiritual, hará lo posible por practicar esta virtud en sus pensamientos, al igual que en sus actos.
7.- Juez interno: Conociendo que el interno es el único tribunal real de la Verdad, se esforzará por establecerlo, sometiéndole todos sus asuntos, para su final jurisdicción.
8.- Meditar y orar: Dedicará cierto tiempo cada día a meditar y orar, procurando elevarse en alas del amor y la aspiración sublime, hasta el mismo trono de Dios.
9.- La constancia: Sabiendo que el fracaso está solamente en dejar de luchar contra cualquier obstáculo, continuará paciente y persistentemente, tratando de vivir los elevados ideales enseñados por Cristo.
10.- La Humildad: Conociendo que es imperfecto y se equivoca todos los días, evitará aparentar o presumir en cualquier campo, consciente de que, bien mirado, no sabe nada y de nada tiene derecho a presumir.
Para Ti, Guerrero Espiritual, Que Te Arriesgas
(Autor Desconocido)
• No se equivoca el río cuando, al encontrar una montaña en su camino, retrocede para seguir avanzando hacia el mar; se equivoca el agua que, por temor de equivocarse, se estanca y se pudre en la laguna.
• No se equivoca la semilla cuando muere en el surco para hacerse planta; se equivoca la que por no morir bajo la tierra renuncia a la vida.
• No se equivoca el niño que gatea porque quiere caminar; se equivoca el que por temor de equivocarse no gatea y no aprende a caminar.
• No se equivoca el hombre que ensaya por distintos caminos para alcanzar su meta; se equivoca el que por temor de equivocarse no camina.
• No se equivoca el hombre que busca la verdad y no la encuentra; se equivoca el que por temor de errar deja de buscarla.
• No se equivoca el hombre que pierde su vida por jugarla en serio; se equivoca el que por temor de perderla, la pierde en vano sin jugarse nunca.
• No se equivoca el pájaro que ensaya el primer vuelo y cae al suelo; se equivoca el que por temor de caerse renuncia a volar y no abandona el nido.
Sólo temen equivocarse los que no aceptan ser hombre de eso: estar buscándose a si mismo cada día, sin encontrarse nunca plenamente. Creo que al final del camino el premio no será por lo encontrado, sino por haber buscado honestamente; y el castigo nos será por lo no encontrado, sino por no haber buscado.
A Ti, Guerrero Espiritual... para que puedas unir el cielo y la tierra. ¡Que el invariable guerrero último siempre te proteja!
Que tengas una larga vida, libre de enfermedades, que conozcas la gloria, y que tu primordial dignidad vaya siempre en aumento.
Que tu virtuoso caballo del viento sea eternamente glorificado, más alto cada vez.
Las Cinco Reglas del Combate
(del Manual del Guerrero de la Luz)
Paulo Coelho
El guerrero de la luz debe recordar siempre las cinco reglas del combate, escritas por Chuan Tzu hace tres mil años:La Fe: antes de entrar en una batalla, hay que creer en el motivo de la lucha.
El compañero: escoge a tus aliados y aprende a luchar acompañado, porque nadie vence una guerra solo.
El tiempo: una lucha en invierno es diferente a una lucha en verano; un buen guerrero presta atención al momento adecuado de entrar en combate.
El espacio: no se lucha en un desfiladero de la misma manera que en una llanura. Considera lo que existe a tu alrededor, y la mejor manera de moverte.
La estrategia: el mejor guerrero es aquel que planifica su combate.

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